domingo, 4 de enero de 2009

La Navidad Interior



Las Navidades se han convertido en una agotadora carrera de compras masivas de computadoras, teléfonos celulares, cámaras digitales, i-phone, i-pod, y algún que otro juguete de plástico entre tanta tecnología.

Las principales invitadas a la fiesta son las tarjetas de crédito, que se desangran en su afán por llenar todos los vacíos existenciales. Comemos hasta el hartazgo, discutimos con qué parte de la familia pasaremos las fiestas, abrimos los regalos entre llantos de niños desbordados…y terminamos desahuciados después de la terrible maratón.

Más profundamente, cada mes de diciembre compartimos el ritual de recordar una vivencia sencilla y extraordinaria: la historia de una madre que atravesó su parto en medio de la naturaleza, entre sus cabras, sus asnos y sus bueyes, amparada por un hombre llamado José.

Según algunos textos, José partió en busca de la partera pero cuando ésta llegó, Jesús ya había nacido. La mujer al mirar la escena exclamó: “Ese niño que apenas nacido ya toma el pecho de su madre, se convertirá en un hombre que juzgará según el Amor y no según la Ley”.

Esa preciosa criatura fue recibida en una atmósfera sagrada, con el calor del establo y bajo el éxtasis de la mirada amorosa de su madre. Dos mil años más tarde aún estamos festejando el nacimiento de un niño en buenas condiciones y reverenciando el milagro de la vida.

Pensándolo así, la Navidad debería ser la ocasión para rendir tributo a cada nuevo nacimiento de bebes cuidados y acariciados. Estos niños se convertirán en una generación de hombres y mujeres que traerán sabiduría y paz interior a los seres humanos. Por eso, decidamos si nos importa tanto seguir consumiendo frenéticamente alimentando la nada, o si es el momento de aportar algo de claridad, apoyo y cariño a cada mujer lista para parir, nutriendo el futuro.

Laura Gutman

sábado, 20 de diciembre de 2008

Efecto Mariposa


Un viejo proverbio chino aseguraba que: "El aleteo de una mariposa en una parte del mundo es capaz de provocar un tsunami en la otra punta del mundo".

La física comprueba así algo que ya sabíamos casi desde siempre: que las revoluciones empiezan desde abajo, que son los pequeños cambios sumados los que ocasionan los grandes cambios.

Cuando hablamos de crianza, hablamos de esas pequeñas diferencias que generan grandes cambios porque ¿cómo de grande es la diferencia entre dar teta o biberón, entre dejar llorar a un niño o acunarlo, entre darle un abrazo o un regaño, entre obligarlo a que se termine las espinacas o respetarle el que deje el plato lleno? Y sin embargo, esas minúsculas diferencias son las que van formando poco a poco la personalidad de nuestros hijos. Y seguramente para ellos fue importantísimo en sus vidas un detalle que para nosotras pasó desapercibido, y algo en lo que pusimos todo el esmero del mundo no significó nada.


domingo, 30 de noviembre de 2008

Un bello poema

MATERNIDAD



Te dormirás tal vez con tantos nombres
barajados en el mundo de dos sexos
imaginando el tamaño de sus manos
el color de sus ojos y cabellos...

Planeando también algún futuro
algún camino para sus pasos frescos.
te dormirás con tanto interrogante
con tanta expectativa y tanto anhelo.

....pero un dia, despertarás de golpe
sobresaltada por un pensamiento
sentirás su calor, su respirar
su movimiento y su latido nuevo


en tu vigilia contemplarás la cuna
y te darás cuenta que ya no es un sueño.


Guillermo Beccari.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Decálogo para padres...



Si acabas de ser padre, estás a punto de serlo, o estás pensando en tener
hijos, te presentamos una guía práctica para no desfallecer en el primer
intento.

1. Decide que tipo de padre quieres ser.

Tu primera labor para adentrarte en el mundo “paternal” será definir qué clase de papá vas a ser, ese que recordarán tus hijos por el resto de su vida. Desde el más exigente hasta el cómplice de aventuras, conoce las señales que los identifican, y define cuál será tu estilo.


- Modernos: Cocinar, jugar, preparar los biberones, cambiar pañales, traer el pan y tener buena memoria son algunas de las características y labores corrientes de esos “súper” papás.

- Confidente y amigo: Son esos papás alegres, divertidos y con una actitud positiva hacia sus hijos. Celebran sus logros, “gestos” y hasta sus travesuras. En la adolescencia, los videojuegos, el fútbol, la pizza y las bebidas azucaradas “endulzarán” sus aventuras.

- Tiernos: Son emocionales, sentimentales y muy cariñosos. Son entregados a su familia y devotos a sus pequeños. Les encanta hablarles a los bebés “en su idioma” y siempre están dispuestos a complacerlos.

- Modelo: Nunca olvida sus responsabilidades con el hogar y los hijos. Equilibra muy bien los tiempos modernos con la forma en que los educaron.

- Exigentes: Desde la marca del pañal, el biberón, la temperatura de la leche y el alimento del bebé… todo estará bajo control. Cada detalle que tenga que ver con el bienestar de sus hijos será examinado con lupa y se realizará bajo su aprobación.

2. Ser el padre perfecto no te deja por fuera de ser el hombre perfecto.

Solo basta recordar algunas películas de Hollywod que despertaban más de un suspiro, cuando el “galán”, sex symbol y protagonista, luchaba contra todo por proteger o recobrar el amor de su pequeño. Duro, pero tierno. Fuerte, pero suave. ¿Quién no ha escuchado estas fantasías en boca de mujeres imaginando al hombre perfecto?. -

Indiscutiblemente el padre perfecto es el hombre ideal, no hay nada más admirable que una figura paternal intachable. Aquellos que ves paseando carritos con sus niños en los parques, con los pequeños en sus hombros, o hasta con pañaleras en su espalda, y que se emocionan y le comentan al mundo cada logro de sus hijos, son en definitiva ¡perfectos!
Un hombre que decide que la educación de sus hijos no es simplemente la labor que la madre haga de ello, o el ejercicio de la autoridad indiscutible, es un hombre ideal.


3. Prepárate a cambiar tu nombre y el de tu pareja por: ¡Papá y mamá!

Aunque te suene un poco raro… tendrás que acostumbrarte. ¡Papá! Una de las primeras palabras que le oirás a tu pequeño, algo que sonará como el primer “te quiero” y logrará cambiar tu vida por completo. Así que prepárate, alista la cámara, tu mejor sonrisa para él, y emociónate con esta gran aventura.


4. Mi suegra, mi mejor amiga .

Es el momento de conquistar con flores y detalles a tu suegra, a partir de ese momento se convertirá en tu mano derecha y en la de tu esposa. Aunque nunca antes se te hubiera pasado por la cabeza… ahora “ella” será tu mejor consejera, confidente y ¡maestra! Su experiencia logrará liberarte de temores y darte mayor confianza y seguridad al momento de ejercer tu labor como padre. Agradecerás como nunca antes su presencia en el hogar… así que es el momento de invitarla a cenar, darle palabras de afecto y estrechar su mano.

5. Vuelve a ser niño.

¿Tus últimos súper héroes ya no existen hace décadas en la televisión? Pues es el momento de programar tu tele y acostumbrarte a los nuevos personajes que muy pronto se convertirán en los ídolos de tu hijo.
Así que… si te daba escalofrío el dinosaurio rosado, pasabas de canal cada vez que oías las carcajadas de una esponja insólita, pues llegó el momento de reconciliarte con los nuevos cartoons y cambiar los partidos de fútbol por las peripecias de los Power Ranger, los nombres de los jugadores por los ciento un Pokemón, y divertirte con los episodios de Bob el constructor.

Tus escapes tampoco serán en las salas de cine. Cambiarás los gángsters de Tarantino y los efectos especiales de Steven Spielberg por las fantásticas películas animadas de Disney y Pixar. Shrek, el Capitán Jack Sparrow y las sirenitas, princesas y hadas madrinas, se convertirán en tus protagonistas predilectos.


6. Gadgets para tu bebé.


Tu prioridad ya no será tu Palm, tu afición por los ipods y el Laptop último modelo, de ahora en adelante tendrás que adentrarte al mundo “complejo” de los coches Bugaboo, las sillas porta bebé para el coche, los Baby IQ y cangureras. Todo un mundo de tecnología por descubrir, y que ahora hace parte del estilo de vida de los “nuevos” bebés.

7. Adiós a las noches enteras.


Si antes lo único que te desvelaba eran las salidas al bar, las fiestas con tus amigos ó una muy buena película a la media noche, prepárate porque las cosas se tornarán un poco frenéticas luego de la llegada de tu bebé. -

Acostúmbrate al llanto a la media noche, los arrullos en la madrugada, y por supuesto de las eternas ojeras que se apoderarán de tu rostro durante un buen tiempo. La idea es acostumbrarte, programar el horario de sueño con tu pareja y al final ¡disfrutar la experiencia!

8. De deportes extremos a paseos al parque.

Maratones, recorridos en bicicleta, pesas, caminatas energizantes y hasta unas cuantas idas al gimnasio no volverán a ser parte de tu plan “rutinario” en mucho tiempo. Es hora de darle la bienvenida a los paseos con tu bebé en su coche, alguno que otro picnic en el parque, y detenerte en cada esquina a enseñarle los árboles, los pájaros, el cielo y hasta como lidiar con los perros. En la calle tu actitud de hombre deportista o hasta competitivo, lo cambiarás por el de sólo sonrisas y tiernos gestos. -

9. Canciones de cuna para todos.

Si te encantaba subirle el máximo volumen a tu dial y disfrutabas cantar a todo pulmón tus canciones favoritas, es el momento de apaciguar los ánimos, y cambiar el disco de rock, salsa o ranchera, a los sonidos melodiosos de la música clásica y a las tiernas canciones de cuna que serán una caricia a los oídos de tu bebé. -

10. Vacaciones con flotadores, sombrillas y biberones.


De hora en adelante no bastará la guayabera, los shorts, las gafas de sol y los bronceadores, tu maleta de viaje se convertirá en todo un arsenal de provisiones para tu bebé. Desde pañaleras, juguetes, biberones, tarros de leche, hasta “exóticos” flotadores, coches y cremas antisolares se apoderarán de tu estadía en vacaciones.-

Pero el tener a tu hijo en brazos, vale todo lo que debes cambiar, en esta etapa de Papá

lunes, 17 de noviembre de 2008

Uno crece...


Imposible atravesar la vida …Sin que un trabajo salga mal hecho,

Sin que una amistad cause decepción,

Sin padecer algún quebranto de salud,

Sin que nadie de la familia fallezca,

Sin que un amor nos abandone…

Sin equivocarse en un negocio.

Ese es el costo de vivir.

Sin embargo…Lo importante no es lo que Suceda, sino como reaccionamos ante la situaciòn.

Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fè.

Uno crece al aceptar la realidad y al tener el aplomo de vivirla.

Crece cuando acepta su destino, y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo.

Uno crece asimilando y aprendiendo de lo que deja detrás…Construyendo y proyectando lo que tiene por delante.

Crece cuando se supera, se valora, y da frutos.

Cuando abre camino dejando huellas,Asimilando experiencias…¡Y siembra raíces!

Uno crece cuando se impone metas, Sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios,

Cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes…

Cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación,

Sensible por temperamento… ¡Y humano por nacimiento!..Cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, Recoge flores aunque tengan espinasY marca camino aunque se Levante el polvo.

Uno crece ayudando a susSemejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe….

Uno crece cuando se planta para no retroceder…

cuando se defiende como águila para no dejar de volar…Cuando se clava como ancla en el mar y se ilumina como estrella.Entonces… Uno Crece...

Autor desconocido

sábado, 15 de noviembre de 2008

Una oración de gracias...


Hoy estoy genuinamente agradecido por tantas cosas; he sido bendecido de tantas maneras.

Estoy agradecido por el maravilloso país en el que vivo y por sus muchos héroes.

Estoy agradecido por mi maravillosa familia y amistades.

Ellos son mi más grande bendición.

Estoy agradecido por las criaturas que han sido puestas sobre la Tierra para todos nosotros; ellas nos enseñan tanto: amor incondicional, lealtad y comprensión.

Ruego que todos los que sufren alguna enfermedad tengan un día libre de dolor.

Estoy agradecido por todos aquellos que tienen mesas llenas de comida y a alguien con quien compartirla; y por aquellos que no tienen ni familia ni comida, Señor, te pido que los consueles.

Estoy agradecido por el tiempo que tuve con mis seres queridos que han partido para estar contigo; siempre serán amados y profundamente extrañados.

Estoy agradecido por haberme permitido tener amor y comprensión en mi corazón.

Son estas muchas bendiciones las que hacen mi humilde vida feliz y realizada.

Amén

Autor desconocido

jueves, 13 de noviembre de 2008

Una linda reflexión


Son muchas las ocasiones en las que montañas gigantescas aparecen frente a nuestras vidas, en relación a nuestros hijos: enfermedades, discapacidades, problemas de aprendizaje y muchos más. Hemos visto como las personas capacitadas para atender a estos problemas no pueden ayudarnos y nos dicen que es imposible.

Pero es imposible para un padre y una madre que ama a su hijo y que desea verlo triunfar en medio de la adversidad?

Y a pesar de los NO, muchos padres han dicho SI, sí mi hijo es capaz, mi hijo puede, y han demostrado que la lucha y la perserverancia alcanzan los obstáculos más grandes que jamás hayamos imaginado superar.

Por eso, no te dejes aplastar por las circunstancias, que tu hijo dará lo que recibe de tí.

Enseñale con optimismo, ganas de triunfar apesar de.., confianza, valor, a levantarse cuando a caído, etc… verás que lo imposible se vuelve posible.
Lo más importante es que apesar de sus limitaciones ellos sigan adelante, que tenga una vida con fracasos y triunfos como cualquier otro niño. Que aunque sus logros parezcan insignificante, para ellos es uno de los pasos más importantes y que definirán sus vidas.

La perserverancia y el valor que demostremos como padres, es el mejor regalo y la mayor inversión que podemos heredarles en vida.

Así que aunque los mejores guerreros no puedany se den por vencidos, seamos como esa madre, que por amor a su hijo venció todos los obstáculos y peligrosos para poder tenerlo en sus brazos a salvo.

Seamos como Josué, no veamos solo lo negativo, veamos más allá todo lo que podemos ganar, que ellos lo merecen.

Texto: Andrea Carrillo de Contreras