Ser madre es Ser más allá de una misma.
Ser madre es saber de amores inmensos como el universo.
Ser madre es ser casa, guarida, colchón, almohada,
mantita que abriga,
red que sostiene,
agua que calma.
Ser madre es ser garantía,
ciencia,
prueba y error,
y todo junto.
Ser madre es sentirse a cargo de los bienes más preciados de la vida,
es ser testigo íntimo de la perfección humana,
es no poder zafar nunca más de la finitud,
es poder más por otros que por una misma.
Ser madre es vivir eternamente agradecida.
Ser madre es el mayor privilegio de la aventura existencial.
Ser madre es ser la naturaleza misma en expresión pura.
Ser madre es quedar partida para siempre,
es vivir enamorada,
es despertarse con pluses de sentido.
Ser madre es tan simple y tan complejo como la vida misma.
Ser madre es convivir con pasiones desatadas,
puras,
masivas,
intensas,
poderosas.
Ser madre es vivir al ritmo del corazón volcán en erupción permanente.
Ser madre es mucho,
es enorme, es intenso,
fascinante, desgastante,
demandante, exquisito,
irrenunciable, alucinante,
milagroso y hermoso!!!
(extraído de la red)
PD: Retomo este blog después de mucho tiempo, pero ahora anónimamente, y por mi necesidad de leer y buscar temas relacionados con la maternidad, y tener mi lugarcito virtual donde guardarme tantos textos y cosas lindas, y compartirlas con quien quiera acompañarme...
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lunes, 4 de julio de 2011
miércoles, 13 de agosto de 2008
Bienvenidas...
Bienvenidas a todas las que llegaron hasta acá, por curiosidad, por interés o por pura casualida, no importa... Bienvenidas y gracias por estar acá leyendóme. Les cuento que este blog nació con la idea de recopilar información sobre embarazo, fertilidad, parto, lactancia, crianza... y muchas cosas más relacionadas con nuestro oficio, SER MAMÁS...
Cualquier tema que les interese que investigue y publique les agradeceré que me lo hagan saber a través de los comentarios, intento estar al servicio de lo que necesiten, buscarles información y regalárselas ya depurada en este blog.
Todas sabemos, o intuímos, cómo cambia nuestra vida, nuestro cuerpo, nuestra forma de pensar luego de pasar por la experiencia de ser madre, y todo eso me llevó a leer mucho, muchísimo sobre embarazo, puerperio, lactancia, crianza y demás, y creo que nunca viene mal más información sobre el tema, así que a las que le encanta seguir creciendo y aprendiendo, las invito a compartir conmigo la maternidad a través de este blog.
De nuevo Gracias por estar acá ... Acá les dejo un texto al respecto... y que a pesar de todos los "sacrificios" que relata sobre Ser mamá, todas y cada una de nosotras estamos dispuestas a soportarlos, por el simple, y tan maravilloso hecho de engendrar una vida dentro de nosotras...
QUE SIGNIFICA SER MAMA.
Ser mamá no es como lo pintan
Del dicho al hecho hay mucho trecho. Todas las mujeres experimentan la gran felicidad cuando saben que van a ser madres y es que en el fondo todas añoran con ejercer esa increíble capacidad que la vida te ha brindado de engendrar nueva vida. Pero no todo es color de rosa y ser madre es sinónimo de sacrificios.
Las primeras molestias llegan con el embarazo, 9 meses de cambios físicos y emocionales en los que tu cuerpo se prepara para
su nueva vida. Nauseas y mareos en la mañana, antojos en la tarde, ganas de ir al baño a cada rato y somnolencia todo el tiempo son solo algunos de los síntomas que se presentan durante los primeros meses. Luego llega la fase del engorde y con ella las estrías, las varices, tu ropa ya no te entra, no te puedes ni sentar, y si caminas mucho se te hinchan los pies. Claro que no todo es malo en esta etapa, porque después del cuarto mes de embarazo hay un considerable aumento de la libido que tu esposo también disfrutará… habrá que experimentar nuevas formas e ideas ya que tu barriga exige creatividad para disfrutar.
Para nadie es un secreto que el trabajo de parto implica dolores, esfuerzo y sacrificio de la madre, todo recompensado por el llano del hermoso bebé que acabas de dar a luz.
Nunca más volverás a dormir
La llegada del bebé a la casa significa que nunca más volverás a tener un sueño completo. Los recién nacidos se despiertan 3 ó 4 veces en la noche a pedir su alimento o porque están mojados. Los niños en edad escolar se despiertan porque están enfermos, tienen una pesadilla o simplemente quieren dormir entre los brazos de su madre.
Con la llegada de la adolescencia, no creas que vas a dormir mejor. Ellos están en su cruzada por la libertad y eso significa, rebeldía, llegadas tarde, experimentar con el alcohol, el cigarrillo y la sexualidad. Y tú has pasado de ser su heroína a ser una “vieja, aburrida, que no entiende nada”.
Cuando tus hijos finalmente son adultos, tienen problemas económicos, se casan, se divorcian y te hacen abuela antes de que puedas darte un aire y ahí la tarea vuelve a empezar.
Profesora, enfermera y chef
Ser mamá significa que tienes que aprender a curar un resfriado, atender una cortada, una intoxicación, bajar la fiebre, tener nervios de acero para verlo practicar deporte extremo y saber lidiar en caso de traumas y fracturas.
¿Qué ya pasaste por el colegio? No importa. Tienes que volver a la primaria, recortar, pegar, dibujar y practicar las tablas de multiplicar. En bachillerato tendrás que trasnocharte, ayudar a hacer maquetas, resolver problemas de algebra y de seguro contratar un profesor privado que química.
¿Negada para el fútbol? Cualquiera que sea el deporte que le apasione a tu hijo, en ese te harás experta como preparadora física, asistente y por supuesto la fan número uno de su equipo.
Ser mamá no es como lo pintan
Del dicho al hecho hay mucho trecho. Todas las mujeres experimentan la gran felicidad cuando saben que van a ser madres y es que en el fondo todas añoran con ejercer esa increíble capacidad que la vida te ha brindado de engendrar nueva vida. Pero no todo es color de rosa y ser madre es sinónimo de sacrificios.
Las primeras molestias llegan con el embarazo, 9 meses de cambios físicos y emocionales en los que tu cuerpo se prepara para
su nueva vida. Nauseas y mareos en la mañana, antojos en la tarde, ganas de ir al baño a cada rato y somnolencia todo el tiempo son solo algunos de los síntomas que se presentan durante los primeros meses. Luego llega la fase del engorde y con ella las estrías, las varices, tu ropa ya no te entra, no te puedes ni sentar, y si caminas mucho se te hinchan los pies. Claro que no todo es malo en esta etapa, porque después del cuarto mes de embarazo hay un considerable aumento de la libido que tu esposo también disfrutará… habrá que experimentar nuevas formas e ideas ya que tu barriga exige creatividad para disfrutar.Para nadie es un secreto que el trabajo de parto implica dolores, esfuerzo y sacrificio de la madre, todo recompensado por el llano del hermoso bebé que acabas de dar a luz.
Nunca más volverás a dormir
La llegada del bebé a la casa significa que nunca más volverás a tener un sueño completo. Los recién nacidos se despiertan 3 ó 4 veces en la noche a pedir su alimento o porque están mojados. Los niños en edad escolar se despiertan porque están enfermos, tienen una pesadilla o simplemente quieren dormir entre los brazos de su madre.
Con la llegada de la adolescencia, no creas que vas a dormir mejor. Ellos están en su cruzada por la libertad y eso significa, rebeldía, llegadas tarde, experimentar con el alcohol, el cigarrillo y la sexualidad. Y tú has pasado de ser su heroína a ser una “vieja, aburrida, que no entiende nada”.
Cuando tus hijos finalmente son adultos, tienen problemas económicos, se casan, se divorcian y te hacen abuela antes de que puedas darte un aire y ahí la tarea vuelve a empezar.
Profesora, enfermera y chef
Ser mamá significa que tienes que aprender a curar un resfriado, atender una cortada, una intoxicación, bajar la fiebre, tener nervios de acero para verlo practicar deporte extremo y saber lidiar en caso de traumas y fracturas.
¿Qué ya pasaste por el colegio? No importa. Tienes que volver a la primaria, recortar, pegar, dibujar y practicar las tablas de multiplicar. En bachillerato tendrás que trasnocharte, ayudar a hacer maquetas, resolver problemas de algebra y de seguro contratar un profesor privado que química.
¿Negada para el fútbol? Cualquiera que sea el deporte que le apasione a tu hijo, en ese te harás experta como preparadora física, asistente y por supuesto la fan número uno de su equipo.
En muy contadas excepciones a los hijos no les gusta la sazón de la mamá. Así que aprenderás a preparar su comida favorita, a guardar comida en el horno, a hacer refrigerios para un equipo de fútbol y aceptar con una sonrisa un “no gracias, comí por fuera” cuando has guardado comida y preparar un menú completo ante un “tengo un hambre tenaz, mamá sírveme algo” cuando justo no tienes nada preparado.
¿Amigas, vida social?
Una vez asumes tu rol de madre, la vida nunca será igual que antes. Pensarás dos vences antes de salir con tus amigos y amigas. ¿Con quién dejar el niño? Ese es solo uno de los grandes dilemas de las mamás, así que cada salida implica un logística que prefieres quedarte en casa.
¿Compras? A todas la mujeres nos encanta ir de comparas, gastar, gastar y gastar… pero con los hijos ya no piensas en gastar o por lo menos ya no en ti, sino en sus cosas, sus gustos, sus hobbies, el colegio, su paseo… en fin cambio de prioridades.
Ser madre es un gran reto, un gran valor y una vida de mucho sacrificio, por eso somos admiradas y queridas, porque decidimos dejarlo todo por asumir la aventura de ser mamá.
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