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viernes, 30 de diciembre de 2011

Entendiendo los berrinches

Una de las cosas a las que los padres van a tener que enfrentarse es, casi con seguridad, la cuestión de los berrinches y por eso creo que merece que le dediquemos un punto en nuestro curso de maternidad y paternidad.
La mayoría de los niños los tienen, aunque su duración, intensidad y edad pueden variar enormemente dependiendo de su caracter personal, el entorno y la actitud de los padres. No hay una receta perfecta, pues, como os digo, verse sobrepasados por las emociones o los deseos insatisfechos es algo normal, pero si podemos educarnos para ayudarnos a enfrentar los berrinches y suavizar el paso de nuestros hijos por ellos.
No vamos a poder eliminarlos. Quede esto claro desde el principio. Y es que no sería normal ni sano hacerlo. Partamos de entender que los berrinches son una expresión natural de la emocionalidad del niño y de su evolución.
Las rabietas o berrinches de los niños son un síntoma más que un problema. Para estar preparados nos va a ayudar mucho el comprenderlas. De este modo podemos pasar por ellas sin perder los nervios y podemos, incluso, prevenirlas o suavizarlas.

Causas de los berrinches

Las razones por las que un niño puede tener un berrinche son fundamentalmente tres:

Necesidades físicas

Cuando el niño tiene una fuerte necesidad de tipo físico es normal que pierda los nervios. Nosotros mismos, adultos, nos ponemos de mal humor y hasta explotamos si estamos agotados o hambrientos, por tanto, más lógico es entender que un niño, con necesidades más imperiosas y menor contro emocional, lo haga.
El niño tiene una necesidad fuerte de tipo físico: hambre, sed, sueño, cansancio, agotamiento mental y explota con facilidad.
Lo que deberíamos hacer es ser capaces de prevenir estas situaciones, entendiendo que los niños sufren más por estas necesidades y las sienten antes que nosotros. No dejando que el niño llegue a sobrepasarse exigiéndole demasiado vamos a prevenir muchas rabietas, que, más que lo que parezca que expresan, son la muestra de una fuerte incomodidad física.

Incompresión

También puede suceder que el niño, todavía inmaduro y en proceso de aprendizaje, no comprenda bien las consecuencias de sus acciones o lo imposible de sus demandas.
Desde pegarle a un hermano, enfadarse si no le compramos algo o no querer atarse en el coche. Normalmente, si no está sobrepasado pro el cansancio o la sobrecarga emocional, el niño puede entender muchas de nuestras explicaciones.
Incluso, si no demuestra entenderlo en el momento y sigue con la rabieta, no dudemos que nada es mejor para él que comprensión, explicaciones y contención. Hay que explicarles siempre, en la medida que puedan comprender, las razones de nuestras peticiones, decisiones o límites. Huyamos del “porque yo lo mando y punto”.

Tensiones acumuladas

Los niños se enfrentan a un mundo nuevo, desconocido y, a veces, atemorizante o desestabilizador. A veces llorar es una forma de descargar tensiones acumuladas.
El ingreso en la guardería, el embarazo de la madre o la llegada del hermanito, los problemas económicos o emocionales de sus padres, un fallecimiento o una discusión conyugal, una palabra desconsiderada, un sueño aterrador, un amiguito que les ha hecho dañor… todo eso puede parecernos nimio en su universo, pero, sea algo que perciben sin entender o sea algo que les afecta directamente, pueden verse sobrepasados por la tensión, el miedo o la frustración.
Incluso puede ser, sencillamente, que estén nerviosos por las emociones nuevas y los descubrimientos, desde comprender que son personas independientes con voluntad propia, hasta aprender a correr o devanarse los sesos ante un problema científico como la gravedad. El mundo es nuevo, apasionante y lleno de retos para ellos.
Toda esa tensión acumulada explota y el niño necesita dejar salir esos sentimientos llorando o rabiando. ¿No os pasa a vosotros a veces que explotáis por algo que no tiene nada que ver con lo que os preocupa o necesitáis llorar para descargar emociones?
Pensemos que el autocontrol es pequeño y están inmersos en un mundo que cada día los pone en situaciones nuevas que les pueden causar preocupación o asustarlos. Necesitan dejarlo salir y nosotros, en esos casos, podemos acompañarlos sin juzgar ni invadir, solamente estando presentes para cuando necesiten un abrazo.
Mireia Long 

lunes, 19 de diciembre de 2011

Tiempo de rabietas

“Quiéreme cuando menos me lo merezca, porque será cuando más lo necesite”.


¿Qué es una rabieta?

Cuando nacemos, el principal plan que tiene la naturaleza con nosotros es que podamos sobrevivir. Para ello nos “apega” con las personas que nos cuidan, ya que está comprobado que teniendo a un cuidador cerca vivimos más (recordad que somos una especie muy incompletita cuando nacemos). Por eso es tan importante que los bebés nos reclamen cuando no estamos cerca y por ello es tan importante que nosotros intentemos satisfacer sus necesidades más importantes (alimento, sueño, higiene, contacto…). Solo así se crea un apego seguro entre el niño y sus padres: el niño se da cuenta que tiene personas que le quieren y que le van a cuidar pase lo que pase, y por eso será un niño feliz.

Es importante durante los primeros años de la vida de un niño dejarle bien clarito que “siempre” estaremos con él, que “siempre” le querremos y le cuidaremos, aunque a veces no nos guste “exactamente” lo que hace. Eso es la base de una personalidad segura, independiente y con una autoestima capaz de soportar altibajos y adversidades.

Alrededor de los dos años (puede variar según el niño) la supervivencia del niño está ya más garantizada (se desplaza solo, puede comer casi de todo y con sus propias manos, es autónomo en sus actos más vitales ….) y la naturaleza (¡que sabia que es!) tiene otro plan para nosotros: si al principio era “apegarnos” para sobrevivir, ahora nos prepara para la independencia (pensad que sin independencia no crearíamos una familia propia, y eso es básico para el plan reproductor de la naturaleza). La independencia y autonomía es un largo camino que se va adquiriendo con la edad y a estas edades empezamos de una forma muy rudimentaria.

¿Cómo hace el niño para manifestar su independencia? Pues dada su edad es una estrategia muy simple: consiste solamente en negar al otro. Su palabra más utilizada es el “no” y es fácil de entender porque, negando al otro, empieza a expresar lo que él “no es” porque aún no sabe realmente lo que “es”. Intento explicarme mejor: ¿Cómo sé yo (niño) que soy otro y puedo hacer cosas diferentes a mis padres? ¡Pues llevándoles la contraria!. Puede que aún no tenga claro lo que voy a ser pero así sé lo que no soy: yo no soy mis padres, por lo tanto ¡soy otro!.

El único problema para los niños es que les conlleva un conflicto emocional importante porque como los padres no entienden lo que pasa y normalmente se enfadan con ellos, los niños notan que se están enfrentando a los seres que más quieren y eso les provoca una ambivalencia de sentimientos. Eso, nada más y nada menos, son las famosas rabietas: una lucha interior entre lo que debo hacer por naturaleza y una incomprensión de mis padres hacia tales actos que me provocan unos sentimientos ambivalentes y negativos.

Esa ofuscación entre querer una cosa, no entender lo que pasa y el rechazo paterno, es la fuente de la mayoría de las rabietas. Por eso lo mejor es dejarle claro que haga lo que haga siempre le queremos y le comprendemos, aunque a veces no estemos de acuerdo.

Muchos padres viven esta etapa con mucha ansiedad porque piensan que es una forma que tienen sus hijos de rebeldía, tomarles el pelo y desobediencia. Nada más lejos. En estas conductas del niño no hay ningún sentido de “ponernos a prueba” ni hay ningún juego de poder entre medio (bueno a veces los padres sí que se lo toman como tal, pero el niño nunca pretende “desafiar” al adulto, solo hacer cosas diferentes a sus padres). Si el niño lleva la contraria a sus padres es para comunicarles algo muy importante: “¿lo ves?, me hago mayor. ¡Yo no soy tú!. Puedo querer, desear y hacer cosas que tú no quieres”.


¿Qué hacemos ante una rabieta?

La mejor manera de superar las rabietas la resumo en cinco puntos:

1. Comprendiendo que el niño no pretende tomarnos el pelo.Esta simple convicción hará que seamos más flexibles con ellos ( y por lo tanto se evitan muchos conflictos). Solamente pretende mostrarnos su identidad diferenciada.

2. Dejando que pueda hacer aquello que quiere.“¿Y si es peligroso o nocivo?, me preguntaréis. Evidentemente lo primero es salvaguardar la vida humana, pero los niños raramente piden cosas nocivas. ¿Saben lo más peligroso que me pidieron mis hijos cuando eran pequeños? ¡ir sin atar en la sillita del coche!. Evidentemente les dije que no, y no arrancamos hasta que estuvieron convencidos, pero no me han pedido nunca nada tan peligroso. Bueno, una vez mi hijo mayor cogió una pequeña rabieta porque quería un cuchillo “jamonero”, pero la culpa era más mía por dejar a su vista (y alcance) un cuchillo de tales dimensiones, que él por pedirlo. ¿no?

El hecho de que quieran llevar una ropa diferente a la que nosotros queremos puede que atente contra el buen gusto, pero raramente atentará contra la vida humana. Lo mismo pasa con alguna golosina o con otras cosas. Si usted es un padre que vigila que el entorno de su hijo sea seguro, es difícil que pueda pedir o tocar algo nocivo para él. El hecho de el niño pueda experimentar el resultado de sus acciones sin notar el rechazo paterno hará que no se sienta mal ni ambivalente (y, de paso, evitamos la rabieta).

3. Evitando tentaciones.
Los comerciantes saben perfectamente que los niños piden cosas que les gustan (por eso en los grandes supermercados suelen poner chucherías en las líneas de caja) ¿Acaso pensaba que el suyo es el único niño que montaba en cólera por una chuchería?. Si su hijo es de los que pide juguetes cuando los ve expuestos o chucherías si las tiene delante ¿qué espera?. Intente evitar esos momentos (no se lo lleve de compras a una juguetería o intente buscar una caja donde hacer cola que no tenga expositor de juguetes ni dulces) o pacte con él una solución (“Cariño vamos al súper. Mamá no puede estar comprando cada día chuches porque no son buenas para tu barriguita, así que solo elegiremos una cosita”). Si los mayores nos rendimos muchas veces a una tentación (el que esté libre de pecado que tire la primera piedra), ¿por qué pensamos que un niño puede contenerse más que nosotros?.

4. No juzgar a nuestros hijos.
Podemos expresar nuestra disconformidad, pero no atacamos la personalidad del niño o valoramos negativamente su conducta. Es decir, mi hijo no es más bueno o malo porque ha hecho una cosa bien o no. Mi hijo siempre es bueno, aunque a veces yo no le entienda o no me guste lo que ha hecho. En este sentido vean este diálogo:
Mamá: Cariño ha venido tía Marta. Ve a darle un beso.
Niño: No quiero.
Mamá: ¿Cómo que no quieres? Esto está mal. ¡Eres un niño malo!: Tía Marta te quiere mucho y tú no la quieres. Mamá no te querrá tampoco.
A partir de aquí puede haber dos opciones o el niño monta un pataleta del tipo: ¡eres tonta y tía Marta también! y ya la tenemos liada. O bien, ante la idea de perder el amor de su madre, va y le da un beso a tía Marta, a lo que su madre responde: “¡Que bien! Así me gusta ¡Qué bueno eres!” con lo que el niño aprende que es bueno cuando no se porta como él siente y que solo obra bien cuando hace lo único que quiere su madre. Es decir, se nos quiere cuando disfrazamos nuestros sentimientos.
Ninguna de las dos soluciones es correcta, porque en ningún momento hemos evitado atacar la personalidad del niño (eres malo) y hemos valorado su conducta (esto esta mal o esto está bien). Si en lugar de ello hubiéramos entendido sus emociones, a pesar de mostrar nuestra disconformidad, el resultado podría haber sido:
Mamá: cariño ha venido tía Marta. Ve a darle un beso.
Niño: No quiero.
Mamá: Vaya, parece que no te apetece dar un beso a la tía marta. (reconocemos sus sentimientos).
Niño: Sí.
Mamá: Cuando las personas van de visita a casa de otra se les da un beso de bienvenida, aunque en ese momento no se tengan muchas ganas ¿lo sabías?
Niño: No. (Y si dice que sí, es lo mismo).
Mamá: ¿vamos pues a darle un beso de bienvenida a tía Marta?
Normalmente a estas alturas el niño (que ha visto que le han entendido y que no le han valorado negativamente) suele contestar que sí. En el hipotético caso de que siga con su negativa podemos mostrar nuestra disconformidad:
Mamá: El hecho de que no se lo des me disgusta, porque en esta casa intentamos que la gente se sienta bien. ¿Qué podemos hacer para que tía Marta se sienta bien sin tu beso? (a lo mejor tía Marta es una barbuda de mucho cuidado y a su hijo no le apetece darle un beso, pero eso no implica que quiera que se sienta ofendida). 
Niño:
 le diré hola y le tiro un beso.
Mamá: Me parece que has encontrado una solución que nos va a gustar a todos. ¡Vamos!

5. Las rabietas se pasan con la edad.
Llega un día en que el niño adquiere un lenguaje que le permite explicarse mejor que a través del llanto y las pataletas. También llega un día en que sabe lo que “es” y “quiere” y lo pide sin llevar la contraria a nadie. Llega un momento en que, si no hemos impedido sus manifestaciones autónomas y de autoafirmación, tenemos un hijo autónomo, que sabe pedir adecuadamente lo que quiere porque ha aprendido que nunca le hace falta pedirlo mal si su petición es razonable.
¿Cómo hacer que llegue antes este momento en que finalizan las rabietas? Por una parte, hemos de procurar que en la etapa anterior (la del apego que explicábamos al principio) el niño esté correctamente apegado, ya que un niño inseguro tardará más en pasar esta etapa de independencia. Así que si quiere que su hijo sea autónomo, mímele todo lo que pueda cuando sea pequeño. Para adquirir la independencia se necesita seguridad y la seguridad se adquiere con un buen apego.
Una vez haya llegado a la etapa de las rabietas, hemos de intentar que se solucionen cuanto antes. Nada de esto se dará si coartamos su deseo de separarse de nosotros, ya que lo único que se obtiene “intentando” que no se salga con la suya es un niño sumiso o rebelde (depende del tipo y grado de disciplina o autoridad empleada). Normalmente si les “ignoramos” suelen volverse más sumisos y dependientes, aunque lo que vemos es un niño que se doblega y “parece” que mejore en sus rabietas. Pero la causa que provoca esa rabieta sigue en él y se manifestará de otra forma (ahora o en la adolescencia).
Sé que es difícil acordarse de todo ante una rabieta infantil. Sé que es difícil razonar cuando estamos a punto de perder la razón. Sé que es difícil y, por eso, ante la duda de no saber como actuar, intente querer a su hijo al máximo porque él lo estará necesitando, ya que las rabietas también hacen sentirse mal a los niños.

“Quiéreme cuando menos me lo merezca porque será cuando más lo necesite” o lo que es lo mismo: “intenta ponerte en mi lugar porque yo también lo estoy pasando mal”.

viernes, 15 de agosto de 2008

Características evolutivas de tu bebé


Perfil del niño de 1 año:

Habitualmente se denomina al niño que se encuentra en este período como deambulador, ya que se caracteriza por una conducta predominantemente motora.
El grupo de niños de esta edad tiene un tiempo de atención limitada, y en todas las actividades que se realicen es de fundamental importancia la intervención del adulto.
Los niños de esta edad buscan su independencia y desplazarse libremente, necesitan tocar, manipular, explorar el medio lo cual obliga al adulto a estar atento a sus iniciativas.
Piaget distingue cinco conductas que aparecen casi simultáneamente en los niños en el curso del segundo ano de vida: la imitación diferida (cuando el niño reproduce gestos, movimientos o palabras de otras personas en ausencia de estas), el juego simbólico (aquel en donde los niños "hacen como si" fuera verdad imitando roles), el dibujo (por pequeños que sean sus diseños, es capaz de darles significados si encuentra alguien interesado en su producción), la imagen mental (logra su permanencia en la mente del niño cuando puede evocar objetos, personas o situaciones no presentes) y la evocación verbal de acontecimientos (expresarse a través de balbuceos o palabras, que pueden ser acompañadas por gestos, señalando alguna acción que se produce, por ejemplo diciendo "uuhh!" y/o tomándose la cabeza con las manos, cuando algo se cae).

Problemáticas centrales que caracterizan a esta edad:

La propuesta docente deberá contemplar el inicio del juego simbólico, la expresión verbal y no verbal, la estructuración del objeto permanente y la organización del espacio y el tiempo.
Los vínculos afectivos con los adultos, padres y docentes, serán el marco de seguridad y confianza que permitirá iniciar las prácticas higiénicas. Por último se favorecerá el desarrollo de la motricidad fina y gruesa.

Aspecto Motriz:

A partir de los 12 meses pueden sostener su peso en la posición de pie y mantener el equilibrio cinético caminando, al comienzo con algún sostén. No obstante, mantiene flexionadas las rodillas y balancea los brazos para reforzar este precario equilibrio hasta alrededor de los 18 meses.
12 a 18 meses: durante este período marchan ya sin sostén, con sus piernas separadas, alternan cuadrúpeda con la marcha, y en algunos casos, ante el apuro gatean, toma objetos con la pinza de dos dedos: pueden pasar las paginas de un libro de a dos o tres juntas. También a partir de este mes, generalmente, los niños logran mayor seguridad en su marcha, bailan al compás de una melodía, mira libros de figuras y garabatean
18 a 24 meses: ya en este período comienza el correteo, pueden subir y bajar escalones con ayuda del adulto, utiliza un medio para llegar algún fin, por ejemplo: empujar una silla hasta el lugar determinado y se sube para alcanzar un objeto que de otra forma no podría agarrar. Logran trasvasar elementos.
Su campo de exploración se amplia notablemente en el transcurso de este período
En ocasiones a esta edad, disfrutan arrojando objetos al aire, así como también le agrada introducir los dedos en orificios y , tal como se viera al tratar el desarrollo de la marcha, goza empujando, arrastrando y trasladando objetos. También pueden, y les divierte empujar objetos; cajas pelotas, con el pie.

Tipos de estimulación:


Reconocimiento de partes del cuerpo: juegos imitativos con manos, ojos, y boca, palmoteos en diferentes partes del cuerpo, hacerse chiquititos, etc.
Afianzamiento de la marcha: caminar tomados de la mano, utilizar juguetes de arrastre y pelotas para realizar diferentes acciones, etc.
Relación óculo-manual y experimentación con objetos variados: actividades con elementos que motiven a los niños a realizar acciones como: poner, sacar; con cajas, canastos, juegos de emboque, etc. También, juegos imitativos: con muñecas, cunitas, cucharas, cocina, etc. Acompañar las acciones de canciones : sonidos, onomatopeyas, frases, mostrarles imágenes mientras se les habla o relata un cuento-poesía-rima.

Aspecto Socio-afectivo:

El niño puede voluntariamente alejarse de su mamá y volver a ella cuando lo desee.
Acepta separaciones por lapsos cortos de manera gradual.
Pertenencia del objeto: el niño aprende a buscar el objeto en el último lugar en que lo vio desaparecer. Hay un proceso en la diferenciación del objeto en si, respecto de sus acciones hacia el.
Trata de compartir su juego con el adulto.
Comienza a interactuar de manera más activa con otros niños, gustando examinarse entre sí, mediante abrazos o empujones.
Límites: los deambuladores son niños activos, con un gusto por la exploración y experimentación vigorosa y rigurosa. Debido a esta movilidad activa es que se hacen necesarios los límites. Estos deben no ser considerados como restricciones, sino como "medios para canalizar la conducta del niño de áreas de restricciones a áreas de libertad" por ejemplo: no podrá romper un libro como ser un diccionario pero se le puede poner a su alcance algún material del cual pueda disponer y manipular a su manera. Esto significa ponerlos a la vista del niño evitando así la necesidad de una prohibición. La firmeza y consistencia de los límites necesarios deberán ser balancazos por una cierta medida de flexibilidad por una disposición que permita al niño aprender por si mismo.
Tiene períodos muy breves de atención.

Aspecto Intelectual:

Se constituyen nuevos esquemas, hay experimentación e investigación sobre todo aquello que es nuevo. La coordinación de los esquemas esta dirigida por la búsqueda de nuevos medios (utiliza los esquemas que posee, y ya conoce, para hallar nuevos).

Conducta de soporte: acerca objetos alejados tirando hacia si del soporte en el que están colocados, por ejemplo, un niño quiere agarrar un juguete que esta sobre una manta y logra hacerlo tirando de ella. El niño tantea para lograr un objetivo y esto supone una nueva acomodación de los esquemas que posee a la nueva experiencia.

Conducta del cordel: acerca el objeto mediante el cordel por ejemplo: tira una soga para que el camión que esta sujetado por ella llegue hasta el. Aquí se realiza una acomodación de tanteo dirigida por un esquema de asimilación.

Conducta del bastón: se trata de llagar al objeto utilizando un elemento auxiliar, por ejemplo: el niño alcanza el objeto ayudándose con una varilla o bastón. Llega a la utilización de este elemento por tanteo y experimentación activa.

El juego es el centro de sus movimientos; a través de él reproduce lo que más le impresiona o le agrada, asimila la realidad del mundo que lo rodea, vuelve a vivirla para dominarla o cambiarla. Es el comienzo del juego simbólico: hacer dormir a la muñeca, cantarles, darle de comer, y otra serie de acciones que imitan el comportamiento de los adultos hacia él o de él mismo.
Su conducta es egocéntrica, aunque le gusta jugar en compañía de sus pares -juego paralelo- y goza repitiendo acciones sobre objetos para ejercer su habilidad.
Disfruta manipulando masa, gustándole tocarla, apretarla, sacar y poner, abrir y cerrar. También se entusiasma garabateando con crayones o tizas. Comienza a darles nombre a sus trazos pero si, en otro momento, la docente le muestra el mismo dibujo, no reconoce los trazos y cambiará los objetos o personas mencionadas.
Comienza con la construcciones, en las que el aplica sin discriminación de color ni tamaño, hasta la construcción en la que hay sentido constructivo y creador.

Le agradan los juegos de construcción, los cuales mantienen su carácter de juego de ejercicio. En un primer momento, el niño juega solo limitándose a manipular y llevar de un lado a otro los bloques y apilarlos en montones irregulares. A través de estos juegos de construcciones y el placer que encuentra en hacerlas y derribarlas son actitudes en donde el niño afirma su "yo".

Lenguaje:

El niño de esta edad comienza la etapa de adquisición del lenguaje, pero en un primer momento su preocupación por caminar y explorar le hacen olvidar el hablar.
Nombra objetos únicos sin clasificar.
No usa palabras para hechos no observables, aprendiendo el nombre de aquello que sí experimentó.
Presta atención y comprende aquellas palabras que usan los adultos, especialmente aquellas que designan cosas de su interés.
Tiene un vocabulario personal, subjetivo (nombra cosas que le agradan y las que no).
Posee una gramática pasiva que le permite entender muchas oraciones emitidas por los adultos.
Comienza a utilizar palabras que designan sus comidas preferidas, sus prendas de vestir, animales, juguetes, personas, etc.
Comienza a combinar dos palabras en sus emisiones: gramática activa.
A medida que madura comienza a sentir la necesidad de decir otras cosas para lo cual usa lo que ya sabía, más otras palabras nuevas que incorpora.
Comienza a utilizar el lenguaje para: expresar sus sentimientos, establecer contacto afectivo, comunicarse con el adulto.
Aparecen frases pivotales: primer tipo de frase de 2 palabras. Consiste en una palabra que funciona como eje (pivote) por ejemplo: mío, quiero, no, y otra palabra con la que articula para formar una estructura "mía mama"}
Se destaca el uso de la palabra pivotal "NO".


Perfil del niño de 2 años:

HABILIDADES DE INTERACCIÓN SOCIAL

Habilidades básicas
Atiende órdenes sencillas y claras.
Presta atención si está motivado/a.
Es capaz de dar las gracias.
Es capaz de decir su nombre si se le pregunta.
Sonríe cuando está contento/a.
Sabe saludar.

Habilidades de conversación
Empieza a hablar con otros niños.
Sabe pedir lo que quiere con palabras.
Empieza a unir palabras para construir frases de dos términos.
Empieza a utilizar los pronombres personales "yo" y "tú".
Puede seguir órdenes sencillas y escuchar breves historias.
Le cuesta respetar los turnos de intervención.

Interacción con el juego
Empieza a jugar con otros niños, aunque no es cooperativo/a.
Juega a cosas sencillas.
Representa escenas de la vida cotidiana.
Juega con construcciones.
No le gusta compartir sus cosas.

Relación con sus pares
Disfruta estando con los compañeros, pero le cuesta cooperar y compartir.
Imita a los demás.
Obedece los encargos sencillos.
Reacciona de forma orgullosa ante las alabanzas.

Relación con los adultos
Puede mostrar timidez ante un adulto que desconoce.
Es posesivo/a con los adultos que conoce.
Si su entorno le proporciona un clima de confianza, se muestra alegre.
Suele portarse bien con los educadores y guarda los berrinches para la familia.
Llama la atención de la figura materna enfrentándose a ella a través de la negación.

HABILIDADES AFECTIVAS

Sentimientos propios
Muestra su alegría cuando está contento/a.
Expresa vergüenza y dolor.
Es capaz de expresar emociones a través del cuerpo, pero no discrimina claramente lo que siente.
Si se le provoca, sonríe o hace pucheros.
Es capaz de demostrar ternura y afecto.

Sentimientos ajenos
Es capaz de captar la tristeza o la alegría de los adultos aunque no comprenda por qué se sienten así.
Disfruta con la reacción provocada.
Es incapaz de ponerse en el lugar de otros.
No tiene conciencia del daño que provoca jugando.

Control de emociones
Expresa la alegría y la tristeza de forma muy radical.
Pasa de un estado de alegría a un estado de tristeza de forma inmediata.
Le cuesta controlar sus explosiones emocionales.

HABILIDADES DE AUTONOMÍA

Aseo, comida, vestido y descanso
Es capaz de lavarse las manos.
Le gusta jugar con el agua.
A lo largo del año será capaz de ir al baño solo/a y pedir ayuda cuando lo necesite.
Empieza a comer solo/a.
Empieza a vestirse solo/a.
Necesita dormir la siesta. Una actividad excesiva le incita a la vigilia.
Puede mostrarse hiperactivo cuando está cansado.


HABILIDADES PSICOMOTORAS

Dos años
Corre sin caerse.
Se sienta en cuclillas durante los juegos.
Tiene respuestas rítmicas tales como:
- Flexionar las rodillas al saltar.
- Balancear su cuerpo.
- Balancear los brazos.
- Inclinar la cabeza.
- Golpear el suelo con los pies.

Dos años y medio
Camina de puntillas.
Salta con los dos pies.
Al caminar en la calle con un adulto corre delante o se queda retrasado.
Empuja juguetes con buen sentido de la dirección.
Se mece al compás de la música.
Es capaz de transportar objetos.
Sube y baja escaleras utilizando ambos pies sin sujetarse.
Empieza a desarrollar la psicomotricidad fina: es capaz de coger lápices y pinceles gruesos con mayor destreza.

HABILIDADES DE AUTOAFIRMACIÓN

Manifiesta oposición ante actividades que no le interesan.
Empieza a defenderse cuando se siente agredido/a.
Muestra frustración o enfado a través de rabietas.
Se reconoce frente al espejo.
Se identifica en fotografías recientes, pero no comprende que tiempo atrás fue un bebé.
Reconoce en fotografías a personas cercanas.

HABILIDADES COGNITIVAS

Explora, observa e investiga a través de la acción.
Puede planificar con antelación actividades de cierta complejidad.
Asocia ideas de modo más evidente.
Es capaz de recordar lo que debe hacer.
Empieza a entender conceptos como "uno" o "muchos".
Relega una idea o actividad mientras realiza o piensa en otra cosa.
Empieza a asociar ideas.
Se comunica con palabras o gestos.
El lenguaje empieza a ser más preciso.


PERFIL ARTÍSTICO

Utiliza todos los colores
Garabato descontrolado
No respeta los límites de la hoja
Es útil darle masas para jugar (control de esfínteres)
Aprieta el lápiz con toda la mano
Realismo fortuito
El dibujo es un juego de ejercicio


SEXUALIDAD

Finaliza la etapa oral, pueden quedar aún indicios
Comienza la etapa anal
Toma su materia fecal como algo muy preciado, puede querer tocarla/ jugar con ella.
Comienza a aprender a controlar esfínteres, pero puede llevarle hasta los 3 años.


Perfil del niño de 3 años:

DESARROLLO NEUROLÓGICO

Equilibrio dinámico durante la marcha y la carrera.
Salta con dos pies.
Alrededor de los seis años, logra tener una buena coordinación.
Estructuras espaciales y temporales.


DESARROLLO COGNOSCITIVO


Período Preoperacional.
Pensamiento simbólico.
Egocentrismo.
No separa su yo del medio que lo rodea.
Dificultad de tener en cuenta el punto de vista del otro.
Artificialismo (ultra-cosas)Atribuye a seres extraños el origen de algunos acontecimientos.


DESARROLLO DEL LENGUAJE


Comprende relaciones entre acontecimientos y las expresa lingüísticamente.
Progresiva utilización del pronombres personales, preposiciones y adverbios.
Coordinación de frases mediante conjunciones.
Ordenan los acontecimientos y lo reflejan en sus frases.
- Va adquiriendo las oraciones de relativo y las completativas.
- Tiempos verbales: pasado (verbos y adverbios), futuro (planes de acción inmediata.
- Presta más acción al significado que a la forma de las emisiones orales.

Aparecen entre los 36 y 42 meses los artículos "el" y "la".
Progresivamente, se introducen "unos" y "los.
Los pronombres personales "le", "la", "os", "me", "te", "nos" y "se" comienzan a producirse.
Siguen las preposiciones de lugar: en, sobre, debajo, cerca de.
El infinitivo presente aparece "yo no quiero comer".
Se utiliza el presente de indicativo "el bebé duerme".
Aparición de los auxiliares "ser" y "tener".
Producción de subordinadas relativas y completivas con omisión del pronombre relativo o de la conjunción de subordinación "mamá dice que debes venir".

Durante el tercer año de vida el lenguaje crece de forma vertiginosa.
- El vocabulario pasa de unas cuantas palabras a varios cientos.
- Las frases se hacen más largas y complicadas.
- Se incluyen preposiciones en las frases.
- Aparecen el género y el número en las palabras.
- Aparecen los artículos.
Durante el tercer año, aunque con diferencias individuales,. se adquieren las reglas de sintaxis, es decir se ordenan y se enlazan las palabras para formar oraciones y se unen estas entre sí.
Hacen regulares algunas formas de los verbos que son irregulares. Seguramente son formas que nunca han oído de labios de los adultos y no lo pueden imitar y ellos mismos recurriendo a ciertas reglas aprendidas las aplican y resultan estas formas que nos resultan graciosas: Estas formas desaparecen poco a poco al escuchar modelos correctos.


De los 3 a los 4 años

" clasifica objetos como por ejemplo, alimentos, ropas, etc.
" identifica colores
" utiliza la mayoría de los sonidos del habla pero puede distorsionar algunos de los más difíciles, como por ejemplo, l, r, s, ch, y, v, z; es posible que estos sonidos no se controlen completamente hasta alcanzar los 7 u 8 años de edad
" utiliza consonantes al principio, en el medio y al final de las palabras; puede distorsionar algunas de las de pronunciación más difícil, pero intenta decirlas
" los desconocidos entienden mucho de lo que el niño dice
" puede describir el uso de objetos como por ejemplo, "tenedor", "automóvil", etc.
" se divierte con el lenguaje, disfruta los poemas y reconoce cuando se le dice algo absurdo como por ejemplo, "¿Tienes un elefante en la cabeza?"
" expresa sus ideas y sentimientos en vez de simplemente hablar sobre el mundo que le rodea
" utiliza formas verbales compuestas (con "ando" y "endo"), como por ejemplo, "caminando" y "corriendo"
" responde a preguntas simples como por ejemplo, "¿Qué haces cuando tienes hambre?"
" repite oraciones

LENGUAJE EGOCÉNTRICO:
Se caracteriza porque el niño no se ocupa de saber a quién habla ni si es escuchado. Es egocéntrico, porque el niño habla más que de sí mismo, pero sobre todo porque no trata de ponerse en el punta de vista de su interlocutor. El niño sólo le pide un interés aparente, aunque se haga evidente la ilusión de que es oído y comprendido.
1. Repetición o Ecolalia: el niño repite sílabas o palabras que ha escuchado aunque no tengan gran sentido para él, las repite por el placer de hablar, sin preocuparse por dirigirlas a alguien. Desde el punto de vista social, la imitación parece ser una confusión entre el yo y el no-yo, de tal manera que el niño se identifica con el objeto imitado, sin saber que está imitando; se repite creyendo que se expresa una idea propia.
2. El monólogo: el niño habla para sí, como si pensase en voz alta. No se dirige a nadie, por lo que estas palabras carecen de función social y sólo sirven para acompañar o reemplazar la acción. La palabra para el niño está mucho más ligada a la acción que en el adulto. De aquí se desprenden dos consecuencias importantes: primero, el niño está obligado a hablar mientras actúa, incluso cuando está sólo, para acompañar su acción; segundo, el niño puede utilizar la palabra para producir lo que la acción no puede realizar por sí misma, creando una realidad con la palabra (fabulación) o actuando por la palabra, sin contacto con las personas ni con las cosas (lenguaje mágico).
3. Monólogo en pareja o colectivo: cada niño asocia al otro su acción o a su pensamiento momentáneo, pero sin preocuparse por ser oído o comprendido realmente. El punto de vista del interlocutor es irrelevante; el interlocutor sólo funciona como incitante, ya que se suma al placer de hablar por hablar el de monologar ante otros. Se supone que en el monólogo colectivo todo el mundo escucha, pero las frases dichas son sólo expresiones en voz alta del pensamiento de los integrantes del grupo, sin ambiciones de intentar comunicar nada a nadie.



DESARROLLO SOCIO-AFECTIVO


Capta expresiones emocionales de los otros.
Le gusta jugar solo y con otros niños.
Puede ser dócil y rebelde.
Posee una conducta más sociable.
"Crisis de independencia".
Afianzamiento del yo.
Aparecen conflictos en su identificación con el adulto.
Asume las diferencias sexuales.
Juego simbólico.

Los niños a los 3 años se miran, tocan y buscan, son tremendamente curiosos. Los niños fantasean y buscan explicar fantasiosamente aspectos de la realidad. En relación a los sentimientos existen dos tipos uno es el del propio poder donde el niño siente deseos de poseer objetos y personas. Adquiere un saber afectivo, de lo que puede y no puede hacer y también de su valor personal a través de la relación que establece con los demás, en el experimentar la aprobación, la admiración y el castigo. El otro tipo de sentimiento es el de inferioridad, el niño es muy sensible a las reacciones que tienen los adultos, se puede sentir muy orgulloso o muy avergonzado si lo retan, en esta etapa está consiente de que debe hacer muchas cosas que no entiende, que es dependiente de los mayores.
Los sentimientos son más duraderos y diferenciados y se centran en las relaciones familiares. Quieren mucho a los padres y les expresan su afecto con exageraciones, tienen celos y envidia de sus hermanos y se alegran cuando son castigados.
Otro punto que se debe tener en cuenta es la formación del yo, el niño se convierte en objeto de vivencias, se vuelve consciente de sí en su encuentro con el mundo y en su actividad en él. Aun el niño en esta edad no tiene conciencia de identidad y de simplicidad no reflexiona sobre su yo. El niño experimenta frente a las cosas su propio poder y su impotencia, por este medio encuentra paulatinamente el camino para llegar a su yo. El yo social se desarrolla con otras personas y es portadora de sentimientos de simpatía y antipatía. El yo activo se desarrolla a partir de la relación con los objetos y se verifica en forma de juego, por tal razón el yo lúdico es la forma más importante del yo activo en esta etapa. El yo social se desarrolla con otras personas y es portadora de sentimientos de simpatía y antipatía. El yo activo se desarrolla a partir de la relación con los objetos y se verifica en forma de juego, por tal razón el yo lúdico es la forma más importante del yo activo en esta etapa. Cuando describen a las personas que conocen, las caracterizan sobre la base de rasgos externos tales como los atributos corporales, sus bienes o su familia y, más raramente sobre la base de sus rasgos psicológicos o disposiciones personales. Sus inferencias acerca de los sentimientos, pensamientos, intenciones o rasgos personales de otros tienen aún un carácter global, poco preciso y poco afinado En lo concerniente a disciplina obediencia se da la etapa de Piaget llamada "del egocentrismo", que se refiere a una actitud cambiante en relación a las reglas que rigen el comportamiento. Las reglas cambian de acuerdo a las necesidades, deseos, intereses del niño. El niño imita a los adultos, pero sin conciencia, reproduce los movimientos, las conductas, ideas de otros, pero sin darse cuenta de lo que hace. El niño confunde el "yo" y el "no yo", no distingue entre el otro y la actividad de sí mismo. El niño puede tomar dos actitudes una es "conformista", es decir, reglas impuestas por los adultos actúa como si fuesen voluntad de él mismo, aún cuando sea voluntad de otro. El niño se conforma con lo que le dicen los adultos porque ellos son los que ponen las reglas. Otra actitud es la "inconformista", es decir, resiste a la voluntad del otro. En lo referente a autoestima - concepto de sí se puede decir que los niños de esta edad tienen que enriquecer la primera imagen de sí mismo con características y atributos que sirvan para definirse a uno mismo como persona con entidad y características propias diferenciadas de los demás. En lo que concierne a identificación sexual para los niños es masculino aquello que presenta determinados rasgos externos masculinos y es femenino lo que presenta los rasgos correspondientes femeninos.


PSICOMOTRICIDAD


Soltura, espontaneidad y armonía de sus movimientos.
Control de partida y llegada del dibujo.
Acelera y modera la marcha a voluntad.
Empieza a poder detenerse.
Hace la pinza correctamente.
Empieza a manifestar predominancia de un lado sobre otro.
Inhibe mejor los movimientos involuntarios.
Desarrolla la independencia segmentaría

Va adquiriendo progresivamente un mayor dominio de su cuerpo, primero la motricidad gruesa y luego la fina. Las principales características en cuanto a su desarrollo físico son:
-Aumenta su talla entre unos 6-8 cm. por año
-El peso también aumenta considerablemente
-La cabeza crece a un ritmo mas lento que el tronco y las extremidades.
-Completa la dentición
-Controla esfínteres.
-El cuerpo es funcionalmente asimétrico con un lado dominante
A los 3 años la denominada -crisis del desarrollo- da lugar a una "autonomía" en el niño que antes no existía. La dependencia del adulto disminuye, lo que no significa que el niño necesite de este. Los niños comienzan a incorporar nuevas formas de movimiento y los expresan con mayor independencia, pero como algunos de estos movimientos no están totalmente logrados (subir y bajar escalones, saltar desde pequeñas alturas, caminar por planos elevados), el adulto interviene y en muchos casos con exceso de directividad, limitando las posibilidades del niño. Este echo muchas veces trae como resultado conflictos con el pequeño, agudizando más la crisis del desarrollo mencionada. En este sentido debemos procurar brindar al niño nuestra confianza y proporcionarle la mayor seguridad posible en los lugares y objetos donde actúa, sin limitar o interrumpir de forma brusca sus movimientos. Podemos ofrecerle a los pequeños diferentes niveles de ayuda cuando lo requieran, y preferentemente incorporarnos a sus tareas y juegos, no para darles todo el tiempo la respuesta o solución a las mismas, sino estimulándoles ejecuciones con esfuerzo propio y brindándoles la suficiente motivación. La capacidad de desplazamientos que tiene el niño de este grupo de edad es una adquisición que aumenta el desarrollo de la orientación. Ejemplo: caminar apoyando pies y manos (como el perro), hacía adelante, hacía atrás, a un lado y el otro, Saltar con las dos piernas: como la pelota, hacía arriba, hacía adelante.
Algunas características en cuanto a sus movimientos:
En este grupo de edad comienzan ciertas manifestaciones de acciones cooperativas entre un niño y otro, en ocasiones comparten sus juguetes y realizan algunas acciones en pequeños grupos: lanzar o rodar la pelota en parejas, caminar en grupos pequeños dados de las manos, girar en parejas, hacer rondas jugando en círculos, etc.
La motricidad del niño, en el período de tres a cuatro años, evoluciona como sigue: se desplazan caminando, corriendo y saltando en diferentes direcciones. El desarrollo de la orientación espacial mayormente lo demuestran al lanzar de diferentes formas y hacia diferentes puntos de referencia.
En este grupo ya comienzan a atrapar con las dos manos la pelota que le lanzan rodando y también hacen intentos por capturar la pelota que le lanzan a corta distancia aunque lo realizan con ayuda de todo el pecho.
La acción de rodar la pelota se ejecuta en este grupo con mejor dirección no sólo por el piso, sino también por encima de bancos. Los lanzamientos se realizan con mayor variedad e inician el golpeo de la pelota con un pie.
En este grupo la carrera la realizan combinadamente: corren y caminan, corren y golpean o lanzan objetos; y también cambian la dirección de la carrera al bordear objetos colocados en el piso, si estos se encuentran separados unos de otros.
Además de subir y bajar la escalera con mejor coordinación y continuidad en los movimientos, comienzan a realizar la trepa a un plano vertical (cuerdas con nudos). Esta trepa la ejecutan con el cambio de agarre de las manos sin lograr todavía el desplazamiento de las piernas.
La reptación la realizan por el piso con movimientos alternos de brazos y piernas, pero aun sin buena coordinación y también la ejecutan por bancos donde se sostienen de sus bordes y con una ligera flexión de los brazos, desplazan todo el cuerpo, arrastrándose por el banco. Ejecutan la cuadrupedia en cuatro puntos de apoyo (pies y manos) por arriba de bancos y muros pero sin un movimiento continuo, por lo que se ejecuta descoordinadamente. Cuando realizan esta acción por las tablas inclinadas o a nivel del piso, recurren nuevamente al movimiento antecesor de gateo.
Caminan por tablas en el piso no solo hacia adelante sino también hacia atrás y por arriba de bancos y muros; al final de estos saltan hacia abajo. La mayoría de los niños cuando saltan de esta forma, caen con poca estabilidad y se observan las piernas extendidas en la caída. También saltan desde el piso, a caer sobre un obstáculo a pequeña altura y pasan saltando, objetos de 25 cm. (aproximadamente) de altura, colocados en el piso.

INTELIGENCIA Y APRENDIZAJE


Hacia los 36 meses: comprender y producir preguntas utilizando: ¿Quién?, ¿Qué?, ¿A quién? ¿ Dónde? Hacia los 48 meses: comprender y producir frases negativas, integrando la negación en el cuerpo de la frase, por ejemplo: "nene no ha dormido".


JUEGOS


No busca la aprobación del adulto.
Utiliza al adulto en caso de necesidad.
No establece reglas en los juegos.
Actividad lábil y espontánea Hacia los cuatro años representa roles sociales, como por ejemplo: vendedor/a, carpintero, policía, doctora, panadero/a, etc.
Le da importancia a la ropa y al maquillaje.
Realiza onomatopeyas, como por ejemplo: pollito (pio, pio...), pato (cua-cua), gato (miau), etc...

El tipo de juego característico del niño de tres años es el juego simbólico o juego de ficción ("hacer como si"). Se trata de una de las cinco conductas que caracterizan la aparición de la función de representación, aproximadamente en la mitad del segundo año de vida (las restantes son: la imagen mental, la imitación diferida, el lenguaje y el dibujo).
El juego simbólico depende de la posibilidad de sustituir y representar una situación vívida en otra supuesta. Por ejemplo, hacer "como si" comiera, pero utilizando un palito. Constituye una asimilación deformante de la realidad, a diferencia de la representación adaptada, que supone un equilibrio entre asimilación y acomodación.
En efecto, el niño se ve continuamente obligado a adaptarse al mundo social de los adultos y a un mundo físico que todavía no comprende bien. Por consiguiente, no llega a satisfacer las necesidades afectivas e intelectuales de su yo en esas adaptaciones, como lo hace el adulto. Resulta indispensable, entonces, para su equilibrio emocional, contar con un tipo de actividad cuyo objeto no sea la adaptación a lo real sino, por el contrario, la asimilación de lo real al yo.
Esta función la cumple el juego simbólico, que transforma lo real, por asimilación casi pura, a las necesidades del yo.
En los primeros juegos simbólicos puede observarse que el niño_
- ejerce simbólicamente sus acciones habituales (por ejemplo, hacer "como si" tomara la sopa. etc.)
- atribuye a los otros y a las cosas esos mismos esquemas de conducta (por ejemplo, "hacer dormir" a su osito, "hacer pasear" a su muñeca, etc.)
Más tarde, aplica en forma simbólica esquemas que no pertenecen a la acción propia, sino que han sido tomados por imitación de otros modelos (el papá, la mamá, la maestra, etc.). Por ejemplo, hace "como si" arreglara el auto, se pintara los labios, hablara por teléfono.
El niño practica esos juegos por el placer de ejercer sus poderes y revivir sus experiencias. Son un modelo de expresión y afirmación del yo.
A veces, pueden tener el carácter de compensación, cuando se quiere corregir la realidad. Por ejemplo, un niño tiene prohibido comer chocolate porque le hace mal; entonces le dice a su muñeca que no coma, que podrá enfermarse.
El juego también puede convertirse en "catarsis", una forma de reaccionar contra el miedo que una situación le provoca. Por ejemplo, tiene temor de acercarse a un perro, entonces juega a que lo acaricia, que lo lleva a pasear, etc.
Los juegos simbólicos que practican espontáneamente los niños de 3 años al comenzar el año tienen las siguientes características:
1- Se realizan en forma individual (juego solitario) o al lado del otro pero sin interacción (juego paralelo).
2- No hay juego organizado ni socializado (cada uno actúa separadamente, como en un "monólogo colectivo")
3- Cada uno utiliza su propio símbolo (cada uno representa las cosas de la realidad con símbolos distintos).
4- Los roles son casi siempre los mismos (todos son "mamás" o "papás", etc.).
5- No hay coherencia, orden ni sucesión lógica y secuencias de las acciones.
6- No existe intencionalidad (actúa por la satisfacción de jugar, sin interesarse por el resultado).
A medida que el niño se desarrolla, el juego simbólico va evolucionando en forma natural y paulatina, favorecido por los procesos de su pensamiento, que va superando el egocentrismo, y por su mayor nivel de socialización.
Alrededor de los cuatro años, el juego simbólico adopta las siguientes notas distintivas:
1- Los niños comienzan a aceptar el simbolismo del otro y comparten esa ficción.
2- Paulatinamente, se va registrando una tendencia a la objetivación de los símbolos (necesidad de una imitación cada vez más cercana a la realidad).
3- Los roles se hacen más variados. El juego se torna más socializado, comienza la interacción.
4- Se observa mayor orden y coherencia.
5- El sentido del juego no se agota en el simple placer: existe ya cierta intencionalidad, en relación a un motivo de juego propuesto.
Dada la importancia del juego en la vida del niño, es preciso que el maestro lo favorezca. Al respecto, es particularmente efectiva la influencia de su estímulo en el perfeccionamiento del simbolismo del niño, cuando éste orienta y organiza su juego, favoreciendo la coherencia y estructuración. En este sentido, el maestro utilizará el Juego Centralizador y más adelante el Juego Trabajo con sus niños.

HABITOS DE VIDA DIARIA


- Avisa cuando tiene ganas de hacer pipi o caca durante el día.
- Necesita poca ayuda para lavarse manos y cara.
- Con ayuda del adulto se lava los dientes.
- Se desnuda con poca ayuda del adulto.
- Utiliza cubiertos.
- Bebe solo con copa o taza.
- Tiene una hora establecida para ir a dormir.
- Juega solo durante 15 minutos aproximadamente.
- Recoge los juguetes con ayuda.
- Sube escaleras, poniendo un pie en cada escalón.

EXPRESIÓN PLÁSTICA

Esta área comprende las edades de 3 y 4 años ya que ambas comparten características muy similares.


Fase inicial. (también llamada preesquemática)
-Se inicia entre los tres o los cuatro años, y se supera alrededor de los cinco o cinco años y medio.
-Aparecen representaciones comprensibles para el adulto.
-La primera representación que aparece , en Gral. es la figura humana en forma de renacuajo.
-Paulatinamente aparecen objetos de interés para el niño.
-Cambia muy a menudo la forma de representar un mismo objeto.
-El niño se concentra en representar las formas, el color tiene un interés secundario.
-Coexisten objetos reconocibles con formas incomprensibles (garabatos).
-Esporádicamente pueden aparecer transparencias.
-En tercera dimensión modela objetos reconocibles.
El dibujo permite la representación en el plano.
Es un conjunto de trazos cuya ejecución está determinada por la intención de representar algo de la realidad se atenga o no al parecido. Los niños de 3 años se encuentran el la etapa de "realismo fortuito". Los niños hacen movimientos con el lápiz por simple placer motriz, pueden descubrir por casualidad que sus trazos se parecen a algo y por lo tanto trata de repetir ese algo, entonces aparece la intencionalidad.

La etapa siguiente llamada "realismo frustrado y fallido" comienza recién a los 3 y medio años, por lo tanto comienzan recién a tener una intencionalidad de representar algo, pero se encuentran con 2 obstáculos que le impiden que su representación sea igual a la realidad, uno es de orden físico y el otro de orden psíquico.
El niño descubre que hay una vinculación entre su movimiento y los trazos que ejecuta sobre el papel,, otro logro es que se expresa verbalmente mientras realiza sus trabajos, llena toda la página con garabateos elaborados y ya está capacitado para descubrir en alguna ocasión, cierta relación entre lo que ha dibujado y objetos o seres del ambiente que lo rodea, rellena alguna de las formas dibujadas.


Perfil del niño de 4 años:

DESARROLLO NEUROLÓGICO


Equilibrio dinámico.
Iniciación del equilibrio estático.
Lateralidad: hacia los 4 años aproximadamente, la mano dominante es utilizada más frecuentemente.
Hacia ésta edad se desarrolla la dominancia lateral.


DESARROLLO COGNOSITIVO


Gran fantasía e imaginación.
Omnipotencia mágica (posibilidad de alterar el curso de las cosas).
Finalismo: todo está y ha sido creado con una finalidad.
Animismo: atribuir vida humana a elementos naturales y a objetos próximos.
Sincretismo: imposibilidad de disociar las partes que componen un todo.
Realismo infantil: sujeto a la experiencia directa, no diferencia entre los hechos objetivos y la percepción subjetiva de los mismos (en el dibujo: dibuja lo que sabe).
Progresivamente el pensamiento se va haciendo más lógico.
- Conversaciones.
- Seriaciones.
- Clasificaciones.


DESARROLLO DEL LENGUAJE


Comienzan a aparecer las oraciones subordinadas causales y consecutivas.
Comienza a comprender algunas frases pasivas con verbos de acción (aunque en la mayoría de los casos supone una gran dificultad hasta edades más avanzadas, por la necesidad de considerar una acción desde dos puntos de vista y codificar sintácticamente de modo diferente una de ellas).
Puede corregir la forma de una emisión aunque el significado sea correcto.

Los pronombres posesivos "el mío" y "el tuyo" se producen.
Eran precedidos desde los 36 meses por las expresiones "mi mío" y "tú tuyo" y ("su suyo").
Aparece con cuando expresa instrumento, por ejemplo: golpear con un martillo.
Los adverbios de tiempo aparecen "hoy", "ayer", "mañana", "ahora", "en seguida".
Entre los 54 y 60 meses aparecen circunstanciales de causa y consecuencia "el gana porque va deprisa", "El es malo, por eso yo le pego".

Es una etapa en la que el niño observa mejor la realidad concreta. Sin embargo la súper abundancia verbal y la tendencia de llevarlo todo a la experiencia personal, hacen que el niño no comprenda aún que su punto de vista es uno de los tantos posibles. El mundo no es para él más que una respuesta a sus necesidades y deseos.
Que el niño pueda gracias al relato anticipar sus acciones futuras mediante la representación verbal, tiene tres consecuencias para el desarrollo mental:
1) Un intercambio posible entre individuos, es decir, el inicio de la socialización de la acción (pues mientras el lenguaje no ha adquirido una forma definitiva, las relaciones entre individuos se limitan a la imitación de gestos corporales).
2) Una interiorización de la palabra, es decir, la aparición del pensamiento propiamente dicho, que tiene, como soporte el lenguaje interior y el sistema de signos.
3) Una interiorización de la acción, la cual de puramente perceptiva y motriz que era hasta los 18 meses puede a partir de ese momento reconstruirse en el plano de las imágenes y de las experiencias mentales.
En la medida que puede verbalizar su acción y relatar acciones pasadas, existe un mayor intercambio entre él y los demás. Pero no creamos que el niño comunica enteramente su pensamiento. Comprobamos que en esta época son muy rudimentarias las conversaciones entre niños.Comienza la etapa de los por que , mediante esta pregunta el niño no busca una explicación objetiva, que no estaría en condiciones de comprender sino la relación que pueda existir entre el objeto de su pregunta y sus necesidades, sus deseos o temores
lenguaje socializado, mediante el que el niño intercambia realmente su pensamiento con el de los demás, poniéndose en el punto de vista del interlocutor. El lenguaje egocéntrico disminuye gradualmente y va dejando paso al lenguaje socializado. El lenguaje socializado aparece desde el primer momento en el habla infantil, pero al principio sólo representa un pequeño porcentaje dentro del lenguaje espontáneo total. Como categorías dentro del lenguaje socializado Piaget distingue: la información adaptada, la crítica, las órdenes, ruegos y amenazas, las preguntas y las respuestas.

Entre los 4 y 5 años:
Comprende algunos conceptos relativos al espacio, como "detrás", "al lado de".
Entiende preguntas complejas.
El habla es comprensible pero comete errores al pronunciar palabras complejas, difíciles y largas, como "hipopótamo".
Vocabulario de 1.500 palabras aproximadamente.
Utiliza el tiempo pasado de algunos verbos irregulares como "tuve", "fui".
Describe cómo hacer cosas como pintar un dibujo.
Define las palabras.
Enumera elementos que pertenecen a una categoría, como animales, vehículos, etc.
Responde a las preguntas de "¿Por qué?"
Hacia los 5 años existe un perfeccionamiento del lenguaje, siendo la articulación correcta, el vocabulario variado y muy extendido, no se aprecian errores gramaticales y el discurso narrativo se va mejorando 5 años

" Entiende más de 2.000 palabras.
" Entiende las secuencias de tiempo (qué sucedió primero, segundo, tercero, etc.)
" Lleva a cabo una serie de tres instrucciones.
" Entiende la rima.
" Sostiene una conversación.
" Las frases pueden tener 8 o más palabras de longitud.
" Utiliza frases compuestas y complejas.
" Describe objetos.
" Utiliza la imaginación para crear historias.

Lenguaje oral, escrito, gráfico:

? Sus respuesta se ajustan a lo que se le pregunta.
? Pregunta para informarse porque realmente quiere saber, no sólo por razones sociales o por practicar el arte de hablar.
? Formula preguntas que tienen más sentido, son prácticamente razonables: "¿para qué sirve esto?", "¿cómo funciona?".
? Escucha detalles.
? Es capaz de aislar una palabra y preguntar por su significado.
? Formula preguntas sobre otras lenguas y efectúa comentarios sobre el habla de otros, pronunciación, acento.
? El lenguaje ya está completo en estructura y forma, asimiló las convenciones sintácticas y se expresa con frases correctas y terminadas.
? Ha enriquecido su vocabulario.
? Conoce que las marcas en un cartel, envases, etc representan un significado.
? Anticipa el significado de lo escrito. También pregunta "¿qué dice acá?.
? Formula hipótesis de escritura, en las que basa su propio sistema; las varía al obtener nueva información sobre la escritura convencional.
? Traza formas más diferenciadas, con un orden lineal de elementos e incorpora letras convencionales a su "escritura".
? "Lee" y "escribe" de acuerdo con los principios que ha ido construyendo.
? Al escuchar la lectura de cuentos se interioriza con la direccionalidad de la escritura , estructura de los textos, aspectos de la lengua escrita que se diferencian de la oral, su valor significativo y comunicativo.
? Dibuja de una manera reconocible, no necesita acompañarlo de una explicación verbal para que resulte entendible.
? Representa, en general, de frente la figura humana (posee dos dimensiones: alto y ancho. Luego lo hará de perfil.
? Representa los animales en horizontal y de perfil preferentemente, teniendo así los rasgos que los identifican.
? Sus producciones se complejizan, al aparecer la exploración y reconocimiento del espacio gráfico, las figuras comienzan a ser verticales; cuando las representa en forma horizontal dice que "están acostadas "..
? Incorpora nuevos materiales.
? Las representaciones varían, son más figurativas y se diversifica la forma de la representación de un objeto.
? Se inicia en las primeras nociones de simetría.
? Tanto en dibujos como en modelados se observan movimientos y posturas; la parte en movimiento en general es desproporcionada.
? El trabajo tridimensional le permite estar en contacto directo con lo corpóreo.
? Modela los cuerpos en volumen, agrega detalles. Las patas de los animales que modela están distribuídas de modo equidistante por lo que puede pararlos.

? Usa el color (a veces relacionado con la realidad, y otras veces de modo subjetivo). Crea tonalidades mezclando, superponiendo.
? Modifica sus producciones de acuerdo a la imagen mental que ha logrado, de acuerdo a sus posibilidades de accionar con los objetos, experimentar.

INTELIGENCIA Y APRENDIZAJE


Agrupar y clasificar materiales concretos o imágenes por: su uso, color, medida...
Comenzar a diferenciar elementos , personajes y secuencias simples de un cuento.
El niño aprende estructuras sintácticas más complejas, las distintas modalidades del discurso: afirmación, interrogación, negación, y se hacen cada vez más complejas.
Las preposiciones de tiempo son usadas con mucha frecuencia.
Los niños/as comienzan a apreciar los efectos distintos de una lengua al usarla (adivinanzas, chistes, canciones...) y a juzgar la correcta utilización del lenguaje.



HABITOS DE VIDA DIARIA


- Va al baño cuando siente necesidad.
- Se lava solo la cara.
- Colabora en el momento de la ducha.
- Come en un tiempo prudencial.
- Juega tranquilo durante media hora, aproximadamente.
- Patea la pelota a una distancia considerable.
- Hace encargos sencillos.


DESARROLLO FISICO Y MOTRIZ

· Tiene mayor control y dominio sobre sus movimientos.
· Tiene un mayor equilibrio.
· Salta sin problemas y brinca.
· Se para en un pie, salta y puede mantenerse varios
segundos en puntas de pie.
· Puede realizar pruebas físicas
· Maneja el cepillo de dientes y el peine.
· Maneja el lápiz con seguridad y precisión.
· Maneja la articulación de la muñeca.
· Distingue izquierda y derecha en sí mismo.
· Puede saltar de una mesa al suelo.
·Alternar caminar, correr y galopar según marque el ritmo de la maraca o pandereta.
· Saltar elementos a distintas alturas.
· Reptar salvando obstáculos.
· Ejercicios construidos: acostados, "pedalear" en el aire; sentados "pedalear" de a dos; sentados en parejas y enfrentados, hacer un puente con las piernas; parados, hacer un puente con las piernas abiertas y espiar hacia atrás, etc.

*Hay una construcción interna del esquema corporal casi acabada. Se ha logrado en varias etapas. Es el resultado de la delineación de los objetos con respecto a su propio cuerpo y la diferenciación del mundo que lo rodea.
* Ha desarrollado la conciencia de su propio cuerpo y diferencia de modo más preciso sus funciones motrices, a través del movimiento, de sus desplazamientos.
* Se ha definido su lateralidad, y usa permanente su mano o pie más hábil, y así puede establecer una adecuada relación con el mundo de los objetos y con el medio en general. Las nociones de derecha- izquierda comienzan a proyectarse con respecto a objetos y personas que se encuentran en el espacio.
* Su coordinación fina, está en proceso de completarse; ésta le posibilita el manejo más preciso de herramientas y elementos de mayor exactitud. Estas destrezas no sólo se adquieren con la maduración de la musculatura fina, sino también por el desarrollo de estructuras mentales que le permiten la integración y adecuación de los movimientos en el espacio y el control de la vista (coordinación visomotora). La realización de actividades manipulativas (trabajos manuales) es importante, pero en ellas deben presentársele obstáculos a vencer, la posibilidad de buscar medios, inventar instrumentos; es decir la oportunidad de descubrir, reflexionar, crear.
* Enriqueció sus estructuras de espacio, tiempo, permanencia de los objetos a través de los movimientos finos y su acción con los objetos.
En la actividad motora confluyen tanto los aspectos intelectuales como los afectivos de su personalidad.

EXPRESIÓN PLÁSTICA

El arte para los niños significa un medio de expresión que realizan naturalmente y en forma de juego en el que vuelcan sus experiencias, emociones y vivencias. Muchas veces descubriremos que el niño se expresa gráficamente con más claridad que en forma verbal siendo una actividad de la que disfrutan enormemente.
Consideraremos el juego como aquel conjunto de operaciones coexistentes e interactuantes en un momento dado por las que un sujeto o grupo en situación logran satisfacer sus necesidades, transformando objetos y hechos de la realidad y de la fantasía. Esta conducta, para su realización, necesita del más alto grado de libertad interna y externa con respecto a la persona o grupo que la ejecute.
Se encuentra en la etapa preesquematica al igual que los niños de 4 años y se prolonga hasta aproximadamente los 6 años, sus dibujos tienen características muy similares. (ver expresión plástica 4 años)

PERFIL SOCIAL Y AFECTIVO

·Es independiente, ya no esta tan pendiente de que este la mamá al lado.
· Se puede confiar en él.
· Le agrada colaborar en las cosas de la casa.
· Se le puede encomendar una tarea y él la va a realizar.
· Cuida a los más pequeños, es protector.
· Sabe su nombre completo.
· Muestra rasgos y actitudes emocionales.
· No conoce emociones complejas ya que su organización es simple.
· Tiene cierta capacidad para la amistad.
· Juega en grupos y ya no tanto solo.
· Tiene mas interés por los lápices y por las tijeras.
· Prefiere el juego asociativo.
· Le gusta disfrazarse y luego mostrarle a los otros.
· Comienza a descubrir el hacer trampas en los juegos.
· Posee un sentido elemental de vergüenza y la deshonra.
· Se diferencian los juegos de varones y de nenas.
Es decidido, seguro de sí mismo, independiente en sus necesidades personales, más reservado, demuestra intencionalidad en sus realizaciones. Es serio, reposado, realista. Depende del adulto, pero también compite con él, buscando su error. Le agrada su supervisión y la solicita. Es servicial, afectuoso, comprensivo y conversador. Sus estados de ánimo son pasajeros y se repone rápidamente si éstos son malos. Puede controlar más su llanto.
Respeta las normas establecidas por el adulto y por el grupo, y se molesta muchísimo ante cualquier injusticia. Es responsable y le gusta cooperar, siendo capaz de cumplir con encargos que demandan tiempo y responsabilidad. Es perseverante, le gusta terminar lo que ha comenzado, en el mismo día, o en jornadas subsiguientes. Reconoce lo propio y lo ajeno, posee mucho amor propio y se esfuerza para superar dificultades; resuelve sin enojos, sus propias situaciones. Es capaz de ceder su lugar y de esperar su turno sin molestar. Sabe que hay limitaciones sociales, tiene noción de las reglas de lo que se puede y no se debe hacer.
Se adapta a las obligaciones cotidianas sin dificultad. Es responsable, y se le puede encomendar encargos que exijan más tiempo. Comparte sus pertenencias y espera turno. Juega con grupos más numerosos y coopera por mantenerlos, aparecen líderes y se forman las pandillas.
Muestra preferencias por compañeros de su mismo sexo, y le desagradan las actividades que considera propias del sexo opuesto.
Se halla en la etapa del juego socializado, entonces comparte situaciones de juego y materiales. Juega con grupos numerosos, le gusta participar, cooperar y mantener la unidad grupal. Respeta los turnos y exige que los demás hagan lo mismo.
Escucha atento los relatos de sus compañeros y hace preguntas para conocer más detalles de lo sucedido. Se comporta correctamente en los espectáculos públicos. Es capaz de cuidar a diario, animales y plantas. Reconoce su símbolo patrio.
Siente interés por el sexo y la reproducción. Comienza a salir del Complejo de Edipo, y se identifica con el mismo sexo, el niño hace una imitación del padre y la niña de la madre; hacia el otro sexo siente afecto, ternura.
Desidealiza a los padres: entiende que él está excluido de la pareja, que es solamente el hijo.

EL JUEGO


Los logros más importante en éste período son la adquisición y la consolidación de la dominancia lateral, las cuales posibilitan la orientación espacial y consolidan la estructuración del esquema corporal.
Desde los cuatro a los cinco años, los niños/as parecen señalar un perfeccionamiento funcional, que determina una motilidad y una sinestesia más coordinada y precisa en todo el cuerpo.
La motricidad fina adquiere un gran desarrollo.
El desarrollo de la lateralidad lleva al niño/a a establecer su propia topografía corporal y a utilizar su cuerpo como medio de orientarse en el espacio.
A esta edad comienza el gusto por los juegos de reglas. La competencia se vuelve mas fuerte. los niños son curiosos, preguntones, inquietos, autónomos, y son capaces y encuentran gran placer en compartir juegos con sus pares. El juego se hace más organizado, mantiene sus roles, tiene conciencia de sus responsabilidades, viven en el mundo de la información, han incorporado gran parte de sus conocimientos a través de la televisión. Han producido un importante avance en la comunicación oral .

JUEGO SIMBÓLICO: Aparece aproximadamente entre los 1 y 7 años de edad. Es la representación corporal de lo imaginario, donde predomina la fantasía y se establece una unión con el mundo real a través de la actividad psicomotriz. Los niños ejercitan al mismo tiempo la capacidad de pensar y también sus habilidades motoras. El desarrollo del lenguaje también es experimentado, por eso es importante que el profesor estimule la verbalización de los niños que juegan. El juego simbólico auxilia a los niños estimulando la disminución de las actividades centradas en sí mismo, permitiendo una socialización creciente.. Por todo esto es que la Escuela debe ofrecer a los niños la posibilidad de jugar, de fantasear, ofreciéndoles los espacios, oportunidades y una variada cantidad de elementos.
JUEGO CONSTRUCCIÓN: Aparecen entre los 4 y los 7 años aproximadamente. Es de gran importancia porque producen experiencias sensoriales, potencia la creatividad y desarrolla las habilidades. Es una transición entre la actividad centrada en sí mismo y una actividad más social. En este tipo de juegos los niños intentan crear con su acción los elementos más próximos a la realidad que vive. Los materiales que utilice son de suma importancia, por eso hay que ofrecerles materiales variados, pues de su utilización se sucederán descubrimientos, creaciones, invenciones, y todo esto lo llevará a establecer un conocimiento significativo. Trabajando en grupos los niños comenzarán a interactuar con otros, dando inicio a la cooperación. Debemos estimular la verbalización, cuestionando sobre las construcciones, pero siempre dejando que las realicen libremente. En el juego de construcción la fantasía es continua, pero los niños cada vez más pueden distinguir entre esta y la realidad.