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lunes, 13 de octubre de 2008

Una vista general de las etapas de tu embarazo


Primer trimestre

Cambios en su cuerpo
Durante los primeros tres meses de embarazo, o primer trimestre, su cuerpo está experimentando muchos cambios. A medida que su cuerpo se adapta al bebé en desarrollo, puede padecer náuseas, fatiga, dolores de espalda, vaivenes de ánimo y estrés. Tan sólo recuerde que esas cosas son normales durante el embarazo, a medida que su cuerpo experimenta cambios. La mayor parte de estas molestias desaparecerá a medida que avance su embarazo. ¡Y puede que algunas mujeres no tengan ninguna molestia! Si ha estado embarazada anteriormente, puede que se sienta diferente durante este embarazo. Así como cada mujer es distinta, también lo es cada embarazo. Además, a medida que su cuerpo cambia, puede que deba modificar su rutina normal y diaria. Estos son los cambios o síntomas más comunes que puede experimentar durante su primer trimestre:

Cansancio
Durante su embarazo, puede que se sienta cansada aunque haya dormido mucho durante la noche. Muchas mujeres se sienten exhaustas durante su primer trimestre. No se preocupe, ¡esto es normal! Esta es la manera en que su cuerpo le está diciendo que necesita descansar más. Después de todo, su cuerpo está trabajando mucho para desarrollar una nueva vida. El cansancio pasará con el tiempo y será reemplazado por una sensación de bienestar y más energía. Cuando esté cansada, descanse. Intente dormir aproximadamente ocho horas durante la noche, y duerma una siesta si puede durante el día. Si está estresada, trate de encontrar una forma de relajarse. Puede que quiera comenzar a dormir sobre su lado izquierdo, si le es más cómodo. Esto aliviará la presión sobre los principales vasos sanguíneos que le suministran oxígeno y nutrientes al feto. Si padece hipertensión arterial durante el embarazo, es más importante aún estar de su lado izquierdo cuando se acueste.

Náuseas y vómitos
Las náuseas y los vómitos, que suelen llamarse “malestar matinal”, son comunes durante las primeras etapas del embarazo. Para muchas mujeres, sin embargo, esto no se limita a la mañana. Aunque parezca que durarán para siempre, las náuseas y los vómitos suelen desaparecer luego del primer trimestre. Pruebe algunos de estos consejos para aliviar sus náuseas:

Aliméntese mediante comidas frecuentes y pequeñas (de 6 a 8 pequeñas comidas por día, en lugar de 3 comidas grandes).

Evite los alimentos de alto contenido graso, fritos o picantes.

Pruebe consumir alimentos feculentos, como las tostadas, galletas saladas, cereales Cheerios u otros cereales secos. Tenga algunos al lado de su cama y cómalos antes de levantarse a la mañana o cuando se levanta durante la noche. Lleve también algunos siempre con usted, por si siente náuseas.

Pruebe beber bebidas con gas como el ginger ale o el agua gasificada entre las comidas.

Consúltele a su médico si debería dejar de tomar sus vitaminas prenatales por un tiempo si éstas empeoran su malestar matinal.

Consúltele a su médico si debería recibir tratamientos con vitamina B6 para las náuseas y los vómitos graves que no mejoran con los cambios en la dieta mencionados anteriormente.

Si está vomitando demasiado, puede que deba llamar a su médico para asegurarse de que no se está deshidratando (perdiendo demasiados líquidos de su cuerpo). Cuando las náuseas y los vómitos comiencen a desaparecer, intente reanudar un plan de alimentación saludable, y tome sus vitaminas prenatales.

Frecuencia de la orinación
¿Está todo el tiempo corriendo al baño? La orinación frecuente es común durante el embarazo. En las primeras etapas del embarazo, el feto en desarrollo presiona su vejiga. Si nota dolor, ardor, pus o sangre en su orina, consulte a su médico de inmediato. Puede que padezca una infección de las vías urinarias que deba ser tratada.

Constipación
A medida que su útero comienza a expandirse, puede que note que está constipada. Para prevenir la constipación, pruebe consumir frutas frescas o secas, verduras crudas y cereales o panes integrales todos los días. Además, trate de beber entre ocho y diez vasos de agua por día. Algunos de estos vasos de agua pueden ser reemplazados por jugo de frutas o verduras. Trate de evitar las bebidas con cafeína (café, té, bebidas colas y algunas otras bebidas gaseosas), ya que la cafeína hace que su cuerpo pierda líquidos y no alivia la constipación.

Mareos
Los mareos, los vahídos o inclusive los desmayos, pueden suceder en cualquier etapa del embarazo, ya que ahora hay más sangre que desciende hacia su útero y sus piernas. Puede ayudar a aliviar estos síntomas acostándose sobre su lado izquierdo. O para ayudar a evitarlos, trate de moverse más en lugar de estar sentada o parada en la misma posición por mucho tiempo.

Várices y hemorroides
Durante el embarazo, la presión sobre la venas grandes que se encuentran detrás del útero hace que la sangre se demore en regresar al corazón. Esto puede causar várices en las piernas y hemorroides (várices en la vagina o alrededor del ano). Las várices tienen el aspecto de venas hinchadas que sobresalen de la superficie de la piel. Pueden estar retorcidas o abultadas, y son de color morado oscuro o azules. Se las encuentra más a menudo en la parte posterior de las pantorrillas o en el área interior de la pierna, en cualquier lugar desde la ingle hasta el tobillo. Puede intentar prevenir las várices durante el embarazo haciendo lo siguiente:

Evitando las medias autosostén o ligas apretadas.

Sentándose con sus piernas y pies levantados del piso cuando sea posible. Si trabaja en un escritorio, puede elevar sus pies con una banqueta, una caja o varios libros. O cuando esté relajándose en su casa, mantenga sus pies en alto sobre una banqueta, algunos almohadones sobre el sillón, u otra silla.

Calambres en la piernas
En diferentes momentos a lo largo de su embarazo, puede tener calambres en sus piernas o sus pies. Esto se debe a un cambio en la forma en que su cuerpo procesa, o metaboliza, el calcio. Una forma de prevenir estos calambres es asegurarse de obtener suficiente cantidad de calcio a través de la leche descremada o de bajo contenido graso, y de alimentos ricos en calcio. También tiene algo de calcio en sus vitaminas prenatales, pero puede que necesite tomar un suplemento de calcio si no obtiene suficiente cantidad por medio de su dieta. Consulte a su médico antes de tomar suplementos de calcio.

Puede aliviar los calambres en las piernas y los pies estirando suavemente el músculo. Si tiene un calambre súbito en la pierna, flexione su pie en dirección de su cuerpo. Si pone el pie de punta para estirar la pierna, puede que el calambre empeore. Envolver el músculo en una almohadilla térmica caliente o una toalla tibia y húmeda puede ayudar a que éste se relaje.

Hemorragias nasales, nariz tapada, sangrado en las encías
Estas pequeñas molestias son el resultado de los efectos hormonales en los tejidos de su garganta, boca y nariz. Por lo general no son graves y puede que ni siquiera los note. Cuando se suene la nariz, puede que vea una pequeña cantidad de sangre en el pañuelo. Sople suavemente, y detenga una hemorragia nasal tan sólo presionando su nariz con sus dedos pulgar e índice por unos minutos. Sin embargo, consulte a su médico si padece hemorragias nasales que no paran en unos pocos minutos o que suceden a menudo. Cualquier caso de nariz tapada que tenga durante su embarazo no debe ser extremo y puede ser aliviado bebiendo más agua o utilizando un humidificador de vaporización fresca en su dormitorio. Consulte a su médico antes de tomar cualquier medicamento de venta libre o recetado para el resfrío o la nariz tapada. Puede aliviar el sangrado en las encías cepillándose con un cepillo dental de cerda suave y utilizando hilo dental diariamente.

Cambios en su bebé
Al final de este trimestre, su bebé tiene aproximadamente tres pulgadas de longitud y pesa aproximadamente media onza. Los ojos se acercan uno al otro hacia sus posiciones, y las orejas también se encuentran en su posición. El hígado está produciendo bilis, y los riñones están secretando orina dentro de la vejiga. Aunque todavía no puede sentir a su bebé moviéndose, si presiona su abdomen, su bebé responde moviéndose dentro suyo.

Atención prenatal
Visitas y exámenes
Durante estos meses especiales del embarazo, particularmente durante los primeros meses, es muy importante visitar a su médico regularmente. Su médico le programará controles regulares durante los próximos nueve meses para mantener sano a su bebé y evitar los problemas en el parto. ¡Trabaje junto a su médico en el manejo de su atención! Vaya a todas sus citas: ¡todas son importantes! Un embarazo típico dura 40 semanas, contando a partir del primer día de su último período menstrual. El primer trimestre dura 12 semanas, el segundo dura desde la semana 13 hasta el fin de la semana 27, y el tercero desde la semana 28 hasta la semana 40. Su doctor se referirá a su embarazo por la edad en semanas del feto.

Durante la primer visita prenatal, su médico hablará acerca de partes importantes de sus antecedentes de salud que puedan tener algún efecto importante en su embarazo. Entre estas se encuentran enfermedades, operaciones, y embarazos anteriores. Habrá preguntas acerca de los antecedentes de salud de su familia. Se llevará a cabo un examen físico completo, análisis de laboratorio y una prueba de Papanicolaou. De aquí en adelante se controlarán su presión arterial, su orina y su peso en cada visita.

Puede que necesite otros análisis de laboratorio debido a razones especiales de índole genética o médica, como análisis de sangre u orina, cultivos para buscar infecciones, o exámenes de ultrasonido. Su médico hablará con usted acerca de ellos durante sus visitas. Su médico calculará su fecha estimativa de parto y contestará sus preguntas acerca de cualquier inquietud que pueda tener.

Cómo cuidar su salud
Consumo de tabaco, alcohol y drogas
Al cuidar su salud durante el embarazo, también está criando a la nueva vida dentro suyo.

Si fuma, deje de hacerlo, ya que el consumo de tabaco durante el embarazo le transfiere nicotina y químicos cancerígenos a su bebé. El consumo de tabaco también le impide a su bebé obtener la nutrición que necesita mientras se encuentra en su útero, y aumenta el riesgo de muerte fetal y parto prematuro (un bebé de bajo peso al nacer, nacido antes de tiempo).

Deje de consumir alcohol si lo hace. Se desconoce la cantidad exacta de alcohol que se necesita para causarle problemas a su bebé. Sin embargo, se ha demostrado que tanto beber todos los días, como beber grandes cantidades de alcohol de vez en cuando, tiene efectos nocivos para su bebé.

Informe a su médico si está tomando algún medicamento o usando drogas ilegales. Algunos medicamentos pueden ser nocivos para el desarrollo de su bebé. Sólo tome medicamentos recetados o aprobados por su médico. Nunca debe consumir drogas ilegales como la marihuana, cocaína, heroína, anfetaminas, barbitúricos, LSD, u otras. Consulte a su médico de inmediato si necesita ayuda para dejar de fumar o de beber, o con un problema de drogas. También puede hablar con un miembro de su comunidad religiosa, un consejero, o un amigo de confianza.

Trabajo
Muchas mujeres siguen trabajando durante el embarazo. Mantenerse activa puede ayudarle a mantenerse sana. Si tiene alguna pregunta acerca de la seguridad de su trabajo en particular, hable con su médico.

Una dieta saludable
Lo que usted come ya no sólo es importante para su propia salud, sino para la salud actual y futura de su bebé. Los alimentos sanos son la base para su bebé en desarrollo, ya que el embarazo es un período complejo en el que se desarrollan nuevos tejidos y órganos. Durante el embarazo, trate de que la mayor parte de los alimentos que elija sea saludable.

Aumento de peso
El aumento de peso durante el embarazo depende de su estatura y de cuánto pesaba antes de quedar embarazada. Todo el aumento de peso durante el embarazo debería ser gradual, con el mayor aumento de peso durante el último trimestre. Durante el primer trimestre, es normal aumentar sólo un poco, aproximadamente una libra por mes.

Según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés), si tenía un peso inferior al debido antes del embarazo, debería aumentar entre 28 y 40 libras durante todo el embarazo. Si estaba excedida de peso, debería aumentar entre 15 y 25 libras durante todo el embarazo. Estudios recientes indican que las mujeres que aumentan de peso más de lo recomendado durante el embarazo, y no pierden este peso durante los primeros seis meses después del parto, tienen un riesgo mucho más alto de ser obesas casi 10 años después. Consulte con su médico para averiguar cuánto aumento de peso durante el embarazo es sano para usted.

Ejercicio
Si no tiene problemas médicos con su embarazo, la actividad física en forma regular (30 minutos por día, la mayor parte de los días de la semana), le puede ayudar a tener un embarazo y trabajos de parto más confortables. Además ayuda a reducir su riesgo de padecer problemas de salud tales como hipertensión arterial y diabetes gestacional. También le será más fácil recuperar una forma y un peso sano después del parto.

Las actividades normales y de bajo impacto como caminar o nadar, que no implican mucho rebote, estiramiento de sus músculos en toda su extensión o flexión profunda de sus articulaciones, son buenas para usted. Debido a que sus tejidos conjuntivos se estiran mucho más fácilmente durante el embarazo, los ejercicios de alto impacto o alta resistencia que implican mucho rebote o estiramiento extremo de los músculos pueden aumentar su riesgo de sufrir lesiones en las articulaciones. Aún si no hacía ejercicios en forma regular antes de quedar embarazada, igualmente puede iniciar un programa de ejercicios. Tan sólo comience de a poco y avance gradualmente. Consulte primero a su médico acerca de qué tipos de ejercicio o actividades son buenos para usted.

Un tipo de ejercicios que puede ayudar a que sus músculos se preparen para el parto, ayudar a dar soporte a su útero durante el embarazo, y ayudarla a controlar su orina son los ejercicios del suelo pélvico (también conocidos como ejercicios Kegel). Los músculos pélvicos son los mismos que usa para detener e iniciar su flujo de orina. Puede hacer este ejercicio estando parada, sentada o acostada.

Ejercicios kegel
Tense los músculos del suelo pélvico por cinco segundos, y luego relájelos.
Repita 10 veces. También puede consultar a su médico sobre cómo hacer este ejercicio.

Baños
Tanto los baños de inmersión como las duchas pueden tomarse durante el embarazo, pero los baños muy calientes, las tinas calientes o los saunas pueden ser nocivos para el feto, o causarle desmayos. También puede que quiera evitar tomar en forma frecuente baños de burbujas o baños con productos perfumados que puedan irritar su área vaginal, y aumentar su riesgo de padecer una infección de la vías urinarias o una infección por hongos. No use duchas vaginales, ni siquiera aquellas a base de vinagre, sin consultar primero a su médico. Aunque las secreciones vaginales tienden a ser más abundantes durante el embarazo, debe ver a su médico si padece picazón o ardor vaginal, o secreciones abundantes. Podría padecer una infección de las vías urinarias, una infección por hongos o una infección viral o bacteriana que deba ser tratada.

Cómo cuidar su boca y sus dientes
Los dientes y las encías de una mujer embarazada necesitan cuidados especiales. Sabemos que las mujeres embarazadas que padecen problemas de enfermedades periodontales tienen muchas más probabilidades de tener bebés prematuros de bajo peso al nacer. Esto puede ser el resultado de la transferencia de microbios bacterianos de la boca de la madre al bebé durante el tercer trimestre del embarazo. Los microbios pueden llegar al bebé a través de la placenta (un órgano temporal que une a la madre y al feto y le provee sangre y nutrientes al mismo), a través del líquido amniótico (líquido que rodea al feto), y través de la capa de tejidos del estómago de la madre.

Todas las futuras madres deben hacerse un examen oral completo antes o muy al principio del embarazo. Todos los trabajos dentales necesarios deben atenderse en forma temprana, porque los tratamientos urgentes durante el embarazo, aunque son posibles, pueden tener riesgos. Se pueden comenzar intervenciones para controlar los riesgos de padecer inflamación en las encías y enfermedades periodontales. Este también es el mejor momento para cambiar los hábitos que puedan afectar la salud de los dientes y las encías, y la del bebé. ¡Recuerde informarle a su dentista que está embarazada! Cepíllese con un cepillo suave y use hilo dental suavemente al menos dos veces por día. Haga clic aquí para obtener más información acerca de la salud oral en las mujeres.

Relaciones sexuales
Está bien tener relaciones sexuales a lo largo del embarazo a no ser que su médico le indique lo contrario. Algunas mujeres que han tenido abortos espontáneos deben evitar el coito durante los primeros tres meses. Debe consultar a su médico si tiene alguno de los siguientes síntomas durante el coito:

dolor en la vagina o en el abdomen
sangrado de la vagina
pérdida de agua (líquido amniótico) de la vagina


Segundo trimestre

Cambios en su cuerpo
Para la mayor parte de las mujeres, el segundo trimestre del embarazo es más fácil que el primero, pero también es importante mantenerse informada acerca de su embarazo durante esta etapa. Aunque pueda notar que algunos síntomas tales como las náuseas y la fatiga van desapareciendo, verá otros cambios nuevos y más evidentes en su cuerpo. Su abdomen se expandirá a medida que aumente de peso y su bebé continúe desarrollándose. Además, antes de que termine este trimestre, ¡sentirá que su bebé comienza a moverse! Puede que muchos otros síntomas que tenía durante el primer trimestre continúen, como la constipación y los calambres en las piernas, por lo que es importante continuar haciendo las cosas saludables que ya aprendió para ayudar a prevenir o tratar esos síntomas. Aquí hay algunos malestares que puede experimentar durante este trimestre:

Dolores
A medida que su útero y su abdomen se expanden, puede que sienta dolores en su abdomen, ingle o muslos. También puede sentir dolores de espalda o dolor cerca de su hueso pélvico debido a la presión de la cabeza del bebé, a su aumento de peso, y a que las articulaciones en esta área se están aflojando. Acostarse, descansar o aplicar calor pueden aliviar algunos de estos dolores. Si los dolores no mejoran después de descansar, lo mejor es llamar a su médico.

Falta de aire
A medida que su bebé aumenta de tamaño dentro suyo, tendrá una mayor presión sobre todos sus órganos, incluyendo sus pulmones. Puede que comience a notar que le falta el aire o que tiene dificultad para sostener la respiración. Intente respirar profunda y pausadamente, y mantener una buena postura para que sus pulmones tengan espacio para expandirse. Tal vez pueda respirar más libremente durante la noche si utiliza una almohada adicional o si duerme de costado.

Si duerme de costado, aliviará la presión sobre los principales vasos sanguíneos que suministran oxígeno y nutrientes al feto. Si padece hipertensión arterial, es aún más importante que duerma de costado cuando esté acostada.

Marcas de estiramiento u otros cambios en la piel
Puede que haya escuchado historias de otros miembros de su familia sobre las temidas marcas de estiramiento del embarazo. Las marcas de estiramiento son rayas rojas, rosadas o moradas en la piel, normalmente en los muslos, nalgas, abdomen y senos. Son cicatrices causadas por el estiramiento de la piel, y suelen aparecer durante la segunda mitad del embarazo. Sin embargo, sólo alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas tiene marcas de estiramiento. Pueden comenzar como rayas rosadas, marrones rojizas o marrones oscuras, dependiendo del tono de su piel. Aunque las cremas y las lociones pueden mantener su piel bien hidratada, no evitan que se formen las marcas de estiramiento. La mayor parte de las marcas de estiramiento se descolora convirtiéndose en líneas muy claras luego del parto.

Además de las marcas de estiramiento, puede que note otros cambios en su piel durante la segunda mitad de su embarazo. Puede que note que sus pezones son más oscuros que antes de quedar embarazada, o que tiene una línea oscura en la piel que va por su abdomen desde su ombligo hasta el vello púbico, llamada la línea nigra. También puede que tenga pigmentaciones de manchas marrones en su frente, nariz o mejillas. Estos cambios en la piel se llaman melasma o cloasma. Son comunes en las mujeres de tez oscura. Estos cambios en la piel son causados por las hormonas del embarazo, y la mayor parte de ellos también se descolora o desaparece luego del parto.

Hormigueos y picazón
Los hormigueos y el entumecimiento en los dedos, así como la sensación de hinchazón en las manos, son comunes durante el embarazo. Estos síntomas se deben a la hinchazón de los tejidos en los estrechos conductos de sus muñecas, y deberían desaparecer luego de dar a luz a su bebé. También es común sentir picazón a medida que avanza su embarazo. Probablemente las hormonas del embarazo y el estiramiento de su piel, especialmente en su abdomen, sean las causas de la mayor parte de sus molestias. Aproximadamente el 20 por ciento de las mujeres embarazadas tiene algún tipo de picazón. Además, muchas mujeres embarazadas también experimentan enrojecimiento y picazón en las palmas de las manos y las plantas de los piel. Sólo en raras ocasiones las mujeres embarazadas desarrollan una condición llamada colestasis del embarazo, que consiste en picazón y náuseas, pérdida del apetito, vómitos, ictericia y fatiga. Esta condición es señal de un problema hepático grave. En general, la picazón suele desaparecer luego del parto. Mientras tanto, puede aliviar la picazón con humectantes. También puede utilizar jabones suaves, y evitar las duchas o los baños calientes que puedan secar su piel. Trate de no estar a una temperatura excesivamente alta, ya que el sarpullido por calor puede empeorar la picazón.

Cambios en su bebé
Para la semana 26, su bebé pesará aproximadamente una libra y tres cuartos, y tendrá aproximadamente 13 pulgadas de longitud. Junto con este crecimiento viene el desarrollo de los rasgos del bebé, incluyendo los dedos de las manos, los dedos de los pies, las pestañas y las cejas. Alrededor del quinto mes, ¡puede que sienta moverse a su bebé! Al final de este trimestre, todos los órganos esenciales de su bebé, tales como el corazón, los pulmones y los riñones, están formados.

Atención prenatal
Visitas y exámenes
Durante el segundo trimestre, su médico podrá observar si su bebé se está desarrollando en forma sana y posiblemente pueda ver el sexo de su bebé. Se le ofrecerán pruebas de evaluación para determinar la existencia de defectos genéticos congénitos. Los defectos congénitos son el resultados de problemas con los cromosomas de un bebé, que son parte de sus genes, recibidos de su madre y su padre en la concepción. Aunque la mayor parte de los bebés nacen sanos, muchos defectos genéticos congénitos ocurren sin que existan antecedentes familiares de ese trastorno. El riesgo de tener un bebé con defectos congénitos aumenta más a partir de los 35 años de edad. Estas son algunas de las pruebas que su médico puede ofrecerle:

Pruebas de evaluación
Las pruebas de evaluación no implican ningún riesgo para el feto ni para la madre. Los resultados de las pruebas de evaluación están expresados en términos de fracciones o probabilidades de tener un defecto congénito, basados en la edad de la madre. Por lo tanto, aunque no vaya a recibir un “sí” o un “no” como respuesta, las mujeres menores de 35 años de edad podrán saber si su riesgo es tan alto como el de una mujer de esa edad. Para las mujeres mayores a los 35 años de edad, las pruebas les ayudarán a saber si el riesgo que tienen por su edad aumenta o disminuye en su caso.

Ultrasonido dirigido – El mejor momento para hacerse esta prueba es entre las 18 y las 20 semanas de embarazo. La mayor parte de los problemas más graves de la formación de su bebé pueden ser vistos en este momento. Puede que algunos defectos físicos tales como los pies malformados o los defectos cardíacos no puedan verse. Su médico también deberá ver si su bebé tiene algún defecto del tubo neural, tal como la espina bífida. En la mayor parte de los casos, si desea saber el sexo de su bebé, puede preguntárselo al médico durante esta prueba. Esta prueba no es la más precisa para saber si su bebé padece síndrome de Down. Sólo uno de cada tres bebés que padecen síndrome de Down muestra un ultrasonido anormal durante el segundo trimestre.

Evaluación del marcador del suero maternal ("la prueba triple") – Esta prueba que busca defectos congénitos tales como el síndrome de Down, trisomía 18, o un defecto del tubo neural abierto, se hace normalmente entre las 15 y 20 semanas de embarazo. Consiste en tomar una muestra de su sangre para detectar 3 químicos producidos por el embarazo: la alfafetoproteína (AFP) (producida por el hígado del feto), y dos hormonas del embarazo: el estriol y la gonadotropina humana. Los niveles elevados de la AFP están relacionados con los defectos del tubo neural abierto. En las mujeres de 35 años de edad o mayores, esta prueba detecta el 80% de los fetos con síndrome de Down, trisomía 18, o un defecto del tubo neural abierto. En este grupo, habrá un índice de resultados positivos falsos del 22%. En las mujeres menores de 35 años de edad, esta prueba detecta aproximadamente el 65% de los fetos con síndrome de Down, y hay un índice de resultados positivos falsos de alrededor del 5%.

Evaluación de la traslucencia nucal (NTS, por sus siglas en inglés) – Este nuevo tipo de evaluación se ofrece entre las 11 y las 14 semanas de embarazo. Consiste en un examen de ultrasonido para observar el espesor de la parte posterior del cuello del feto, combinado con un análisis de sangre extraída del dedo de la madre, para detectar dos proteínas producidas por el embarazo. Esta prueba detecta el 90% de los casos de síndrome de Down y el 97% de los casos de trisomía 18. El índice de resultados positivos falsos es de alrededor del 5%. Esta prueba no se utiliza mucho, y no todos los médicos tienen acceso a ella. En algunos casos, puede que el seguro médico no la cubra. En Inglaterra y los Estados Unidos, los médicos que usan esta prueba creen que es una buena alternativa para muchas mujeres.

Pruebas diagnósticas
Las pruebas diagnósticas pueden darle respuestas definitivas acerca de si su bebé tiene un defecto congénito. Sin embargo, a diferencia de las pruebas de evaluación, son invasivas o presentan un riesgo de aborto espontáneo. La amniocentesis y la muestra del villus coriónico (CVS, por sus siglas en inglés) son las dos pruebas más utilizadas. Ambas pruebas tienen una precisión de más del 99% para detectar estos problemas. Estas pruebas también pueden indicarle el sexo de su bebé. En la mayoría de los casos, los resultados tardan unas dos semanas.

Amniocentesis – Esta prueba se lleva a cabo en embarazos de por lo menos 16 semanas. Consiste en la inserción por parte de su médico de una aguja delgada a través de su abdomen, dentro de su útero, y dentro del saco amniótico para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico y analizarlo. Las células del líquido se cultivan en un laboratorio para detectar problemas con los cromosomas. El líquido también puede ser analizado en busca de AFP. Aproximadamente 1 de cada 200 mujeres tiene un aborto espontáneo debido a esta prueba.

Muestra del villus coriónico (CVS) – Esta prueba se lleva a cabo entre las 10 y las 12 semanas de embarazo. Consiste en la inserción por parte de su médico de una aguja a través de su abdomen, o de un catéter a través de su cuello uterino para llegar hasta la placenta. Entonces su médico tomará una muestra de células de la placenta que pueden ser cultivadas en un laboratorio para detectar problemas con los cromosomas. Esta prueba no puede determinar si su bebé tiene defectos del tubo neural abierto. Aproximadamente 1 de cada 200 mujeres tiene un aborto espontáneo debido a esta prueba.

Cuándo debe llamar a su médico
Ahora es un buen momento para aprender las señales de los trabajos de parto antes de término o prematuros. Los trabajos de parto prematuros ocurren cuando una mujer tiene trabajos de parto antes de llegar a la semana 37 de su embarazo, o tres semanas antes de su fecha de parto. Si usted o su médico detectan alguna señal de trabajos de parto prematuros, existe una mayor probabilidad de detenerlos. Si los síntomas no se tratan, pueden causar repetidas contracciones que a su vez pueden hacer que se dilate (o abra) el cuello del útero y causar el nacimiento prematuro del bebé. Los bebés prematuros necesitan cuidados intensivos en el hospital luego del parto para ayudarlos a respirar, alimentarse y regular la temperatura de su cuerpo.

Cualquier mujer puede tener trabajos de parto antes de término, pero algunas mujeres tienen un mayor riesgo debido a problemas en el útero o la placenta, o por haber tenido un parto antes de término en un embarazo anterior. No se olvide de beber mucha agua para evitar deshidratarse, especialmente en climas cálidos, ya que la deshidratación puede causar trabajos de parto antes de término.

Llame a su médico de inmediato si tiene alguno de los siguientes síntomas de trabajos de parto antes de término:

Contracciones — Puede o no sentir dolor, pero su abdomen o estómago se endurecerá mucho (una sensación de que se aprieta) y luego se relajará, una y otra vez.

Retortijones similares a la menstruación — Puede o no sentirse incómoda con estos retortijones, pero se asemejan a los que siente cuando comienza su ciclo menstrual.

Dolores similares al gas — Se sienten como dolores agudos en su estómago, o como un virus estomacal. También puede padecer diarrea o náuseas.

Presión pélvica inferior — Se siente como si su bebé estuviese ejerciendo considerable presión muy abajo dentro suyo.

Dolor en la parte inferior de la espalda — Puede ser un dolor intenso o sordo.

Sangrado de la vagina — Pueden ser manchas pequeñas o más sangre como durante el período menstrual. La sangre puede ser roja o marrón.

Aumento en las secreciones de la vagina — Secreciones mucho más abundantes de lo que está acostumbrada durante su embarazo. Puede ser hasta un chorro súbito de mucha agua, o un pequeño goteo o pérdida continua. Las secreciones pueden ser líquidas, rosadas o parduscas.

Cómo cuidarse a sí misma
Asegúrese de continuar con los comportamientos saludables que aprendió durante su primer trimestre para cuidarse a sí misma y a la preciada vida que lleva dentro suyo.

Aumento de peso
Las mujeres embarazadas aumentan de peso a distinto ritmo, pero en promedio es normal aumentar aproximadamente una libra por semana, o alrededor de tres o cuatro libras por mes, durante este trimestre



Tercer trimestre


Cambios en su cuerpo
Puede que todavía tenga algunas de las molestias que tuvo durante su segundo trimestre, pero ahora notará que debe ir al baño más a menudo o que tiene más dificultad para respirar. Esto se debe a que el bebé está creciendo y aplicando más presión sobre sus órganos. No se preocupe, su bebé está bien y estos problemas disminuirán una vez que haya dado a luz. También puede experimentar algunos de los siguientes cambios:

Acidez estomacal
A medida que su bebé crece, su útero presiona contra su estómago y puede causar acidez estomacal, especialmente antes de acostarse o inmediatamente después de comer. Continúe evitando los alimentos grasosos y fritos, y aliméntese mediante seis a ocho comidas pequeñas en lugar de comidas grandes. También puede beber pequeños sorbos de leche o consumir pequeños trozos de hielo picado. Si su acidez estomacal es grave y no mejora siguiendo estos consejos, consulte a su médico. Hable también con su médico antes de tomar un medicamento antiácido.

Hinchazón
A medida que se acerca al fin de su embarazo, puede que note más hinchazón que antes, especialmente en sus tobillos, sus dedos y su rostro. Continúe bebiendo mucho líquido (lo mejor es el agua) y descanse cuando pueda con sus pies levantados del piso. Si nota una hinchazón súbita y extrema en cualquiera de estos lugares, o aumenta de peso en forma rápida y significativa, llame a su médico de inmediato. Esto puede ser señal de preeclampsia o toxemia.

Hemorroides
Puede que ahora comience a sentir más molestias por las hemorroides debido al aumento en la presión que su bebé en crecimiento ejerce sobre las venas de su recto. También puede estar constipada, lo que empeora las hemorroides porque puede estar esforzándose para evacuar los intestinos. Trate de evitar las hemorroides bebiendo mucho líquido y consumiendo muchos cereales integrales, verduras de hoja verde crudas o cocidas, y frutas. Intente no esforzarse para evacuar los intestinos, y siempre consulte a su médico antes de tomar un laxante.

Sensibilidad en los senos
Lo más probable es que sus senos hayan aumentado en tamaño y amplitud a medida que avanzó su embarazo. Al acercarse al fin de su embarazo, las hormonas de su cuerpo hacen que sus senos crezcan aún más para prepararse para la lactancia. Puede que sus senos se sientan rellenos y pesados, y pueden estar sensibles o incómodos. Usar un sostén de maternidad o lactancia que le quede bien le ayudará a estar más cómoda, porque este tipo de sostén le provee soporte adicional. Algunas mujeres embarazadas comienzan a tener pérdidas de colostro en su tercer trimestre. El colostro es la primera leche que sus senos producen para su bebé. Es un fluido espeso y amarillento que contiene anticuerpos que protegen a los bebés recién nacidos de las infecciones. Si las pérdidas son un problema, puede comprar protectores de lactancia desechables o de tela para colocar dentro de su sostén, que puede continuar utilizando cuando esté amamantando a su recién nacido.

Tanto ahora como después del parto, es una buena idea lavar sus pezones sólo con agua y no con jabón. El jabón puede hacer que la piel de sus pezones se seque, se irrite y se agriete. Si tiene grietas en la piel, que pueden ser dolorosas, use una crema más densa que contenga lanolina para humectar más.

Cambios en su bebé
Su bebé aún está creciendo y moviéndose, pero ahora tiene menos espacio en su útero. Debido a esto, puede que no sienta las patadas y los movimientos tanto como durante el segundo trimestre. Durante esta última etapa de su embarazo, su bebé continúa creciendo. Aún antes de nacer, su bebé podrá abrir y cerrar sus ojos, y hasta puede que se chupe el dedo. A medida que su cuerpo comienza a prepararse para el nacimiento, su bebé comenzará a colocarse en su posición de parto. Puede que note que su bebé “cae” o se mueve más abajo en su abdomen. Esto puede reducir la presión sobre sus pulmones y su caja torácica, facilitando su respiración y haciendo que no se quede sin aire tan rápidamente. Al acercarse a su fecha de parto, el cuello de su útero se torna más delgado y más blando (lo que se denomina “borramiento”). Esto es un proceso normal y natural que ayuda a que el canal de parto (vagina) se abra durante el proceso de parto. Su médico puede controlar su avance mediante un examen vaginal. Además, las visitas a su médico pueden ser más frecuentes durante el mes anterior al parto. El bebé promedio tiene entre 20 y 22 pulgadas de longitud y pesa aproximadamente 7 libras y media al nacer, pero cualquier peso entre 5 libras con 11 onzas y media, y 8 libras con 5 onzas y tres cuartos, es un peso sano para los recién nacidos.

Atención prenatal
Visitas y exámenes

Asegúrese de continuar visitando a su médico, y pídale que conteste sus preguntas y aborde sus inquietudes en cuanto a los trabajos de parto y el parto mismo. A medida que se acerque el nacimiento de su bebé, usted y su médico hablarán sobre qué tipo de parto desea tener. Algunas mujeres necesitan una cesárea, en la que se hace una incisión quirúrgica en el abdomen y el útero para sacar al bebé. Si puede planificar un parto vaginal no quirúrgico, puede que quiera tener a su bebé en forma natural, sin medicamentos, y puede que desee tomar una clase de parto. Muchas mujeres consideran muy útiles las clases de parto, aunque ya hayan tenido un bebé anteriormente. Además, las mujeres también traen a su pareja o a una amiga o pariente a estas clases, especialmente si esta persona estará con ellas para brindarles apoyo y ayuda durante el nacimiento de su bebé.

La inducción de los trabajos de parto
¿Sabía que sólo el cinco por ciento de los bebés nace en la fecha aproximada de parto? Si su fecha aproximada de parto ha pasado, esto es normal y no significa que haya un problema. En algunos embarazos, sin embargo, puede que el médico esté preocupado sobre la salud del bebé o la suya, y sea necesario inducir los trabajos de parto. Inducir los trabajos de parto significa que su médico, por medios artificiales, hará que comiencen sus trabajos de parto. La mayor parte de los médicos espera una o dos semanas después de la fecha estimativa de parto antes de considerar la inducción. Entre las razones por las que una mujer puede necesitar que sus trabajos de parto sean inducidos se encuentran las siguientes:

Puede que una mujer padezca una enfermedad crónica como la hipertensión arterial o la diabetes que pone en peligro la salud del bebé.

Puede que el bebé no esté creciendo bien dentro del útero. A veces, el útero puede tornarse insalubre para el bebé.

Puede que las membranas que rodean al feto se rompan (rompimiento de la bolsa) sin que la mujer comience naturalmente los trabajos de parto en un tiempo razonable.

Los trabajos de parto pueden inducirse durante un examen vaginal. Su médico puede romper las membranas que rodean al feto o insertar un gel o un supositorio que contiene una hormona que estimula las contracciones. Se puede administrar un medicamento llamado Pitocin por vía intravenosa (puesto en su cuerpo por medio de una vena en su brazo o mano) para iniciar las contracciones.

La decisión de amamantar o utilizar el biberón
Si no ha pensado acerca de si amamantará a su bebé o lo alimentará con un biberón, este es el momento para aprender más acerca de ambas opciones, y tomar la decisión sobre qué planea hacer. La lactancia tiene muchas más ventajas para su salud y la de su bebé que la fórmula. Hable de la lactancia con su médico o con un pediatra, y luego tome una decisión que sea buena para usted. Haga clic aquí para aprender más acerca de los beneficios de la lactancia, de cómo hacer que ésta le sea beneficiosa, y para leer consejos sobre la lactancia luego de su regreso al trabajo.

Cuándo debe llamar a su médico
Antes de su fecha de parto, asegúrese de preguntarle a su médico cómo puede ponerse en contacto con él si comienzan sus trabajos de parto. También es útil conocer por adelantado el hospital o la maternidad, saber dónde debe estacionar y dónde hacer la admisión. Sepa que a veces puede creer que tiene trabajos de parto pero no tenerlos (llamados trabajos de parto falsos). Esto le pasa a muchas mujeres, por lo que no debe sentirse avergonzada si va al hospital segura de que tiene trabajos de parto, ¡y la envían de regreso a su casa! Siempre es mejor que la vea un médico lo antes posible después de que comiencen los trabajos de parto. Aquí están las señales de los trabajos de parto verdaderos:

Señales de los trabajos de parto

Contracciones, a intervalos regulares y decrecientes, que aumentan en intensidad.
Dolor en la parte inferior de la espalda que no desaparece. Puede que también tenga sensaciones premenstruales y retortijones.

Se rompe su bolsa (puede ser un gran chorro o un goteo continuo) y tiene contracciones.

Secreciones mucosas con sangre (parduzcas o teñidas de sangre). Este es el tapón mucoso que obstruye el cuello del útero. Los trabajos de parto pueden suceder en cualquier momento, o días más tarde.

El cuello de su útero se está dilatando (abriendo) y tornándose más delgado y blando (también denominado borramiento). Durante el examen pélvico, su médico podrá decirle si esto está sucediendo.


Cómo cuidarse a sí misma
Asegúrese de continuar con los comportamientos saludables que aprendió durante su primer trimestre. Muchas mujeres embarazadas se sienten muy bien durante su último trimestre y tienen mucha energía. Sin embargo, puede que su energía disminuya al entrar en su noveno mes, y que usted comience a aminorar el paso. Esto es completamente normal. Es importante descansar lo suficiente en este momento, aunque puede resultarle difícil dormir a medida que crece en tamaño. Puede que los movimientos de estiramiento de su bebé, el tener que orinar más a menudo y un aumento en el metabolismo de su cuerpo interrumpan o perturben su sueño. Además, si tiene calambres en las piernas, esto también puede afectar su sueño.

Puede que duerma mejor si intenta evitar consumir grandes comidas en las tres horas antes de irse a dormir. También puede intentar hacer un ejercicio tranquilo como caminar, que puede ayudar a aliviar el estrés y mejorar el sueño. Evite las siestas largas durante el día. Si no puede dormir porque está nerviosa porque va a ser madre o por los trabajos de parto y el parto mismo, intente hablar con su pareja o con amigas que hayan pasado por lo mismo. También puede hablar con su médico o su enfermera.

Aumento de peso
Las mujeres embarazadas aumentan de peso a distinto ritmo, pero en promedio es normal aumentar aproximadamente una libra por semana, o alrededor de tres o cuatro libras por mes, durante el tercer trimestre. Al final de su embarazo deberá haber aumentado, en promedio, entre 25 y 30 libras. Aproximadamente 7 libras y media de ese peso corresponden al bebé.

domingo, 31 de agosto de 2008

Tu primer trimestre de embarazo




Si todo va bien a partir de aquí, esta podría ser tu última semana de espera. ¡Buena suerte! Como la mayoría de las mujeres, probablemente serás más fértil en la mitad de tu ciclo menstrual, más o menos dos semanas después de que te viniera el periodo.

Desde este momento tienes 3 o 4 días en los que te será más fácil concebir.Durante este tiempo, el óvulo maduro baja hasta la trompa de Falopio en espera de que llegue el esperma. Para aumentar las posibilidades de quedarte embarazada, determina la duración de tu ciclo y aprende cómo trabaja la temperatura basal de tu cuerpo y el moco cervical. Ambos pueden ayudarte a detectar el momento ideal para la concepción.

Así que lo fundamental de esta primera semana desde la que se empieza a contar es justamente eso: el momento en el que se produce el embarazo. Aún no sabrás si estás esperando un bebé hasta dos semanas después, y ni siquiera se puede saber con exactitud, en la mayoría de los casos, cuándo se produjo la concepción. Por eso se toma como punto de partida esta semana, porque es en la que más probabilidades hay de que se iniciara la gestación.

Cómo cambia tu vida
Ahora que habéis tomado la gran decisión de ser padres, un montón de sentimientos y pensamientos nuevos aparecen en tu mente. Las futuras mamás deberán hacer una lista de las cosas que van a necesitar y prepararse para los cambios que van a sufrir, para llevar un embarazo lo más relajante y tranquilo posible. Pero los papás también tendrán que aprender y leer sobre el embarazo y el parto, estar listos ante cualquier acontecimiento.

Antes de que te des cuenta de que estás embarazada, el embrión empezará a crecer, sus células se dividirán rápidamente y pasará a ser una masa constituida por más de 100 células llamada cigoto. El huevo continúa dividiéndose a medida que es arrastrado por las trompas de Falopio hacia el útero.

El óvulo fecundado experimenta un proceso de división a medida que baja al útero por las Trompas de Falopio. La célula se divide en 2 durante las primeras 24 horas y al cuarto día es una masa constituida por más de 100 células llamada cigoto. El huevo continúa dividiéndose a medida que es arrastrado por las trompas de Falopio hacia el útero. Cuando llega al útero se llama mórula.

Mientras baja, el útero se ha ido preparando gracias al aumento de los estrógenos y de la progesterona.

Al final de esta semana ya se determina el sexo del bebé. Biológicamente es el hombre quien determina su sexo ya que es el espermatozoide el que tiene en sus cromosomas los genes X (femenino) o Y (masculino), la madre sólo dona el cromosoma X en sus óvulos. Si el padre otorga un cromosoma X, (XX) tendrás una niña; si el espermatozoide tiene un cromosoma Y (XY), tu bebé será un hombrecito.

En este momento tu bebé es un conjunto de células denominado blastocito con una masa de células en el interior que es el embrión en si mismo, rodeada de una cavidad llena de fluido que se convertirá en el líquido amniótico y otro conjunto de células externo que se transformará en la placenta (el órgano a través del cual llega el oxígeno y el alimento al feto)
Cambios en la madre
Si eres regular, durante esta semana te encuentras en el punto medio de tu ciclo menstrual, o sea en la ovulación. Si estás buscando quedarte embarazada trata de comportarte como si lo estuvieras apenas dejes tu método anticonceptivo. Cuida tu alimentación aportándole a tu cuerpo un equilibrado balance de nutrientes, vitaminas y minerales.Deja de fumar y consume ácido fólico todos los días para ayudar a evitar una serie de malformaciones a tu futuro bebé.
Aunque tú todavía no sepas que estás embarazada, tu bebé cumple 1 semana de vida y sigue creciendo y desarrollándose.

El blastocito se implanta en el endometrio y se forma la placenta y el líquido amniótico comienza a juntarse formando el saco. Una vez que se desarrolla la placenta, comienza a producirse la hormona del embarazo hCG (gonadotropina coriónica) cuya función es detener la ovulación y aumentar la producción de estrógeno y progesterona (para impedir que se desprenda el blastocito del útero). Esta hormona es la que reacciona en los tests de embarazo, hacia el final de esta semana ya podrás saber si estás embarazada.

Mientras tanto, el líquido amniótico comienza a juntarse formando la bolsa amniótica, que amortiguará y protegerá al bebé las semanas siguientes. Ahora mismo, el blastocito recibe el oxígeno y sustancias nutritivas (y desecha residuos) por un sistema de circulación primitivo a través de los vasos sanguíneos en su pared uterina. La placenta no estará suficientemente desarrollada para asumir esta tarea hasta el final de próxima semana.

Tu bebé mide 0,1 centímetro y se sigue multiplicando como un loco.

Cambios en la madre
Hacia el final de esta semana puedes manchar un poco, creyéndote que es el comienzo de la regla. En realidad, este sangrado estará producido por el blastocito al rozar en la pared del útero. Es muy ligero y sólo una minoría de mujeres lo sufre.Es posible también que sientas pequeñas molestias abdominales similares a las premenstruales, lo que seguramente te hará pensar que tu período está por llegar, pero no… esta molestia es la que indica que el útero está creciendo. Además, puede que notes sensibilidad en los pechos y más sueño que lo habitual.

Esta semana marca el principio del periodo embrionario. Durante las próximas 6 semanas, los órganos del bebé comenzarán a desarrollarse y funcionar. Por lo tanto, es el tiempo en el que el feto es más vulnerable a cualquier interferencia en su desarrollo.

El embrión está formado como un disco con tres capas de células que originarán posteriormente los diferentes tejidos del cuerpo humano. El disco interno (endodermo), se convertirá en los pulmones, el hígado y el sistema digestivo. El disco medio (mesodermo), constituirá los huesos, músculos, riñones, órganos sexuales y el corazón del bebé. Por último, el disco externo (ectodermo) formará la piel, el cabello, los ojos y el sistema nervioso.

La placenta primitiva también se transforma. Sus células crean túneles para que la sangra fluya a través de ellos llevando las sustancias nutritivas y el oxígeno y expulsando los residuos.

Tu hijo mide aproximadamente 3 milímetros y está completamente adherido a su placenta.

Cómo cambia tu vida
En esta semana ya podrás comprobar con seguridad si estás embarazada o no. Las hormonas que tu bebé está secretando podrían hacerte sentir los primeros síntomas de embarazo esta semana.Fatiga, hormigueo, dolor en los pechos o náuseas, podrían llevarte a creer que tu período comenzará en cualquier momento, porque los primeros síntomas del embarazo se asemejan mucho al síndrome premenstrual.Si tomas cualquier medicación, consulta a tu médico si puedes seguir tomándola y pregúntale todas las dudas que tengas.
Es un buen momento para empezar a tomar vitaminas, ya que las 6 semanas próximas son claves en el desarrollo del feto.
Tu bebé ya está expuesto a lo que ingieres, así que cuida tu alimentación. Debes continuar consumiendo ácido fólico (para evitar malformaciones como espina bífida), proteínas (50% más de las que consumías antes de embarazarte), calcio (interviene en el desarrollo de dientes y huesos del bebé 1.000 mg) y hierro (para evitar anemias).
Poco a poco empezarás a tener síntomas del embarazo, aunque al principio los puedes confundir con las molestias de la menstruación; tus senos se hinchan, tienes dolores abdominales… Hazte un análisis de sangre para asegurarte de si estás embarazada o no.

El embrión crece aun ritmo frenético. Ahora mide como una semilla de sésamo, unos 6 mm de largo, y ya es visible en una ecografía.
En esta semana se empiezan a formar los riñones, el hígado y el sistema nervioso.
También la espina dorsal, la cabeza y el tronco.
Una protuberancia en el centro del embrión se convertirá en el corazón del bebé.
Empieza a tomar forma y se parece a un caballito de mar.
Cambios en la madre
Tus senos empiezan a crecer y pueden estar más sensibles. Puedes tener también un leve dolor de espalda o alguna molestia abdominal, parecida al dolor de ovarios.
Si aún no te has hecho una prueba de embarazo, es tiempo de que te la hagas. Si optas por un test de embarazo casero te recomendamos que lo realices en la mañana, ya que en la primera orina están más concentrados los niveles de la gonadotropina coriónica (hormona del embarazo). Si quieres estar más segura hazte un examen de sangre. Éste no falla y te dirá exactamente de cuántas semanas estás embarazada.
Si aún no has consultado algún profesional te recomendamos que lo hagas cuanto antes, ya que él te mandará hacerte exámenes de sangre para ver que todo esté en orden. Es conveniente hacerlo, para comprobar que no existan posibles infecciones como rubéola, hepatitis B o varicela, que pueden afectar al bebé.
Además te recetará algún suplemento de vitaminas y ácido fólico, fundamentales en esta
primera etapa.Aparte de cuidar tu alimentación, es un buen momento para comenzar una rutina de ejercicios que te ayudarán a desarrollar el tono muscular, la fuerza y la resistencia necesarias para soportar el peso y aguantar los rigores físicos del embarazo y el parto.
El paseo o la natación son las actividades más recomendadas para una embarazada.
Enterarte que estás embarazada es una noticia que te puede llenar de alegría pero al mismo tiempo es probable que tengas dudas y angustias relacionadas con cómo cambiará tu vida y si te la podrás con esta nueva personita que en un comienzo dependerá 100% de ti. No te preocupes, es un sentimiento que nos ha sucedido a todas y se puede enfrentar.
Goza al máximo cada etapa de tu embarazo porque verás como pasa de rápido.

Las células se siguen dividiendo rápidamente y los sistemas de su cuerpo comienzan a tomar forma. Lo más común es que en esta semana comiencen los malestares propios del embarazo y que ya no los confundas con los malestares premenstruales.
En esta semana el embrión ha crecido aproximadamente 6 milímetros. Si pudieras ver a través del útero, te encontrarías una cabeza enorme, manchas oscuras a los lados donde están sus ojos y las ventanas de la nariz que comienzan a tomar forma. Dos hoyos a los lados de su cabeza marcan sus oídos en crecimiento.

Debajo de la apertura que más tarde será la boca de tu bebé, hay pequeños pliegues que desarrollarán su cuello y la mandíbula inferior. Dentro, la lengua y las cuerdas vocales comienzan a formarse.

El cerebro aumenta de tamaño y el corazón ya late a un ritmo de 100 a 130 pulsaciones por minuto -casi dos veces más rápido que el tuyo.

Comienzan a brotarle lo que más adelante serán sus brazos y piernas. Sus manos y pies se parecen a palas y los dedos aún no están separados unos de otros, pero pronto empezarán a distinguirse.
También comienza a construir fibras de músculo y, a mitad de semana, probablemente empezará a mover sus miembros diminutos.La circulación de la sangre también inicia su funcionamiento.
En este período se diferencian los órganos genitales y se desarrollan los intestinos.

Cambios en la madre
Lo más común es que en esta semana comiencen los malestares propios del embarazo y que ya no los confundas con los malestares premenstruales. Sin embargo, no todas las mujeres se sienten mal durante los primeros meses.
Además, cada embarazo es distinto; si has tenido un embarazo anterior es posible que éste sea completamente diferente y que sientas cosas que en el otro no sentiste.
Comienzan los cambios de humor y es muy probable que un día te sientas malhumorada y al siguiente muy feliz. Estos cambios los provocan las hormonas y son normales en este periodo del embarazo.
Pero aparte de las hormonas, tu vida está a punto de cambiar y ¿quién no se sentiría intranquilo y alegre a la vez? Las manchas de sangre son comunes, pero a veces también son un signo de aborto espontáneo. Si las pérdidas son abundantes, acude en seguida al médico.

Tu bebé pesa menos de un gramo y ya tiene unos 2 centímetros de largo. Comienzan las náuseas matutinas; para evitarlas, te recomendamos que hagas muchas comidas pequeñas a lo largo del día y que no te levantes con el estómago vacío.

Las extremidades se desarrollan rápidamente y se parecen a brazos y piernas diminutas pero las manos y los pies son sólo esbozos. Ya tiene articulaciones en los codos y las rodillas.
Aunque aún no lo puedas notar, se mueve y da pequeños saltos todo el rato.
El bebé tiene labios y nariz visibles. Se forman los dientes y el interior de la boca y los oídos siguen en desarrollo.
Los pliegues del párpado cubren parcialmente el iris, que ya tiene color.Se desarrolla el cordón umbilical, que proporciona nutrición y elimina los desechos del bebé.
Además, continúan formándose el tracto digestivo y sus pulmones. También tiene un apéndice y un páncreas, que eventualmente producirá la insulina hormonal para ayudar en la digestión. El hígado ya está ocupado en la producción de glóbulos rojos.
Tu bebé todavía parece que tiene una pequeña cola, que en realidad es una extensión de su columna, que desaparecerá en las próximas semanas. La piel es extremadamente delgada, como de papel y las venas muy visibles.

Cambios en la madre
Esta semana se desarrollará el tapón mucoso que sella el útero con el fin de brindar protección contra las infecciones. Por lo general este tapón se pierde con la dilatación en el trabajo de parto.
Puedes sentirte mareada, especialmente si tienes que estar parada durante mucho tiempo, también experimentar calambres leves en la parte baja del abdomen y secretar manchas de sangre, las que tienden a confundirse con el período menstrual.
Comienzan las náuseas matutinas. Te recomendamos que tengas una caja de galletas en la mesilla de noche y que comas alguna antes de levantarte de la cama para evitarlas. También empezarás a tener que ir al baño más a menudo.Si aún no tienes médico, este es el momento de buscar uno que siga tu embarazo y tu parto.
Los órganos más importantes del bebé ya están formados y su corazón late con fuerza. Su cola embrionaria desaparece y va tomando aspecto humano. También tú notas más cambios en tu cuerpo: los senos aumentan, te sentirás más cansada, crece el volumen de tu sangre, etc.

Tu bebé mide ya 2,5 cm. Todos sus órganos mayores se han formado, aunque no completamente. Su cola embrionaria desaparece.

El corazón late con fuerza, cuando te realicen una ecografía podrás verlo latir rápidamente. Los ojos y las orejas crecen. Hay más desarrollos faciales como la formación de la punta de la nariz, el labio superior y los párpados.

El cerebro está completamente formado y las neuronas empiezan a dividirse formando el sistema nervioso.

Los dedos de manos y pies están comenzando a formarse. Sus manos ahora están dobladas en la muñeca y se encuentran sobre su corazón.
Los brazos crecen y los pies parecen excesivamente largos.

Los genitales externos todavía no se han desarrollado lo bastante para revelar si es niño o niña.

Cambios en la madre
Es normal que te sientas más cansada, sensible e irritable. En un principio estos cambios alteran un poco el entorno familiar, pero a medida que transcurren las semanas van desapareciendo, o al menos, se hacen más predecibles.
Los senos crecen más y la aureola se torna más oscura. Puede que desarrolles pequeños nódulos más conocidos como tubérculos de Montgomery. Desde el comienzo preocúpate de llevar un buen sujetador.
Aún no has ganado mucho peso, aunque ya empezarás a notar que tu cintura se ensancha y que la ropa muy ajustada te entra peor. Menos obvio es el aumento de tu volumen de sangre. Hacia el final del embarazo tendrás entre un 40 y un 50% más de sangre para satisfacer las exigencias del bebé.
Al aumentar el volumen de tu sangre, crecerá tu necesidad de hierro. Toma complejos vitamínicos para no sufrir anemia.
También es frecuente tener problemas a la hora de conciliar el sueño, sobre todo si estás incómoda o te tienes que levantar a menudo al baño. Intenta dormir 9 horas y, si es posible, echarte una pequeña siesta.

El bebé mide ya unos 3,8 cm y cada vez adquiere más forma humana, aunque la cabeza es inmensa en relación con el cuerpo. Tiene períodos de sueño y despertar. Tú puedes comenzar a tener problemas estomacales: acidez, estreñimiento, gases, etc.

Sus dedos se desarrollan formándose las huellas digitales. Tu futuro hijo puede cerrar la mano. Todas las articulaciones -sus hombros, codos, muñecas, rodillas y tobillos- trabajan, permitiendo a tu bebé mover sus miembros.

Sus párpados se han cerrado y no se abrirán hasta 27 semanas después.
Los lóbulos de la oreja ya se han formado y hacia el final de la semana las funciones de su oído estarán completas.

Su labio superior está totalmente formado y su boca, nariz, y las ventanas de la nariz van cambiando.

El corazón ya está dividido en 4 partes (las 2 aurículas y los 2 ventrículos) y comienzan a desarrollarse las válvulas.
Los órganos sexuales externos ya están formados pero aún no son visibles.

Cambios en la madre
Quizás sientas acidez estomacal y estreñimiento. También puedes sentirte hinchada y con gases. Esto sucede porque los alimentos se mueven más lentamente por los intestinos durante el embarazo porque las dosis principales de progesterona que tu cuerpo produce relajan el tejido de músculo liso en todas las partes de tu cuerpo, y esto incluye su extensión gastrointestinal. Aumenta la cantidad de fibra para evitarlo y bebe mucho agua.
A causa de las hormonas del embarazo puedes presentar más flujo vaginal. Esto es normal siempre y cuando no haya picazón ni dolor.
Los cambios bruscos de humor son más comunes ahora; es absolutamente normal sentirse o bien eufórico o bien aterrorizado ante la idea de ser madre. A pesar de que es probable que todavía no notes físicamente tu embarazo, cada día tomas más conciencia de que serás madre. Empezarás a fijarte en los bebés que están a tu lado. Verás como en la calle o en el supermercado aparecerán muchos niños y mujeres embarazadas.
Si tienes más de 35 años o una historia familiar de enfermedades genéticas, este es el momento de pensar si quieres hacerte alguna prueba especial para descartar posibles anomalías, como la amniocentesis o el estudio de vellosidades coriónicas, que se hacen entre la 10ª y la 12ª semana.

Tu bebé mide unos 5 cm de largo y pesa aproximadamente 7 gramos. Esta semana marca el final del periodo embrionario por lo que ya es un feto y ha completado la parte más importante de su desarrollo.

Los tejidos y órganos de su cuerpo maduran rápidamente. Sus órganos vitales -el hígado, el riñón, los intestinos, el cerebro y los pulmones- están ya colocados y comienzan a funcionar (aunque sigan desarrollándose durante todo el embarazo).

Su hígado continúa creando células de sangre y el saco que antes suministraba estas células comienza a desaparecer.

Escucha ruidos y mueve brazos y piernas.

El crecimiento del cerebro aumenta rápidamente. Aproximadamente 250.000 nuevas neuronas se producen cada minuto.

Si vas a tener un niño, esta semana sus testículos comenzarán a producir la hormona masculina: la testosterona. En las próximas 3 semanas la longitud del bebé va a crecer más del doble.

Su cabeza es proporcionalmente más pequeña ahora que hace unas semanas, pero todavía es casi la mitad de la longitud de su cuerpo. Su frente temporalmente se hincha por el desarrollo del cerebro y es muy prominente, aunque más tarde retrocederá para darle un aspecto más humano.

Cada día, más detalles minuciosos -incluyendo las uñas diminutas tanto de la mano como del pie y el pelo de pelusa de melocotón- comienzan a aparecer en su cuerpo. Sus dedos están ahora completamente separados. Sus piernas se alargan y sus pies pueden ser bastante grandes.

Si pudieras echar una miradita a tu bebé, serías capaz de ver claramente el contorno de su espina dorsal por su piel delgada como de pergamino. Los nervios espinales comienzan a estirarse en su médula espinal.
Cambios en la madre
Tu útero tiene el tamaño de una naranja aunque no se note todavía, es el doble de grande que antes de quedarte embarazada. La placenta comienza a producir progesterona y es posible que te salgan algunas espinillas o te aumente el vello.
¿Tienes más hambre? Tu cuerpo está trabajando "a mil", es por esto que quizás sientas que tienes más ganas de comer que lo habitual. Cuando se está hay que aumentar el consumo calórico diario en aproximadamente 300 calorías para satisfacer las necesidades del niño en desarrollo y afrontar los cambios que experimenta nuestro cuerpo. Pero ¡ojo!, que lo ideal es que estas calorías extras provengan de alimentos ricos en minerales y vitaminas y no de grasas o dulces.En su siguiente visita prenatal, puedes ser capaz de oír el latido del corazón de tu bebé con la ayuda de un Doppler.
No dejes de realizar alguna actividad física, te ayudará a estar en forma y más fuerte. Pasear o nadar son ejercicios muy recomendables para una embarazada.

A partir de esta semana y hasta la semana 20ª, tu bebé crecerá de forma acelerada. Las náuseas matutinas deberían comenzar a desaparecer con la llegada del segundo trimestre. Es importante que no engordes demasiado, según tu peso antes de quedarte embarazada, deberás aumentar más o menos kilos.

Su cabeza es más o menos la mitad de su longitud total. Los intestinos están creciendo y colocándose en posición. La glándula tiroidea, el páncreas y la vesícula están comenzando a funcionar a fin de preparar al bebé para digerir alimentos después de nacer.

Su piel es todavía transparente, permitiendo a que se vean muchos de sus vasos sanguíneos. Algunos de sus huesos comienzan a endurecerse. Sus dedos ya están totalmente separados y pronto será capaz de abrir y cerrar sus puños.

Ya da patadas y se estira, sus movimientos son fluidos. Estos movimientos aumentarán a la vez que su cuerpo crezca.Como su diafragma se ha desarrollado, puede comenzar a hipar, aunque tú aún no lo notes hasta la semana 16ª o 20ª.

Cambios en la madre
Cualquier molestia matinal que puedes haber tenido hasta ahora, debería comenzar a desaparecer, ya que con la llegada del segundo trimestre, llegará el periodo más tranquilo de la gestación. La cantidad de sangre que circula por tu cuerpo sigue aumentando.
Es posible que tu respirar sea más rápido y que traspires más de lo usual debido a la sangre extra en tu sistema.
Puede que hayas notado que se te ha agudizado el olfato y que produces más saliva, a veces con un sabor un poco metálico. Pueden ser cambios molestos pero no debes preocuparte por ellos.
Es importante que tengas cuidado con el peso.
Una mujer embarazada suele aumentar aproximadamente entre 1 y 2,5 kilos durante el primer trimestre, 6,5 kilos durante el segundo y 5,5 kilos durante el último trimestre.Sin embargo estos aumentos dependen también de cuál era tu peso antes de concebir.Si éste era normal, debes subir entre 9 y 15 kilos. Si el peso era bajo, deberías aumentar entre 13 y 18 kilos. Por el contrario, si estás con sobrepeso podrás aumentar un máximo de 9 kilos.

La carita de tu bebé comienza a formarse y ya podrás ver su perfil. Sus neuronas han estado multiplicándose rápidamente y se forman los nervios neurológicos. Tu útero ha crecido bastante y comienza a elevarse y a sobresalir.

Tu bebé mide cerca de 6,3 cm largo y pesa unos 14 gramos. La cabeza empieza a redondearse y la cara se forma completamente (ya se puede ver su perfil). Sus ojos, que al principio estaban a los lados de la cabeza, se han acercado sobre la cara y sus oídos están cerca de sus posiciones, a lados.

Sus neuronas han estado multiplicándose rápidamente y se forman los nervios neurológicos del cerebro.

El bebé puede haber adquirido más reflejos, incluyendo la capacidad de chupar e incluso se retorcerá si pinchas tu abdomen, aunque todavía no seas capaz de sentir su movimiento hasta dentro de varias semanas.Los dedos también se forman y las uñas tanto de manos como de pies comienzan a crecer.
El feto comienza a alimentarse en un 100% a través del cordón umbilical y la placenta. Se produce también la primera orina del bebé que será eliminada a través del saco amniótico.

Cambios en la madre
Tu útero ha crecido bastante y está comenzando a elevarse sobre el hueso pélvico por lo que la tripa empieza a sobresalir. El aumento del volumen sanguíneo, sumado a la hormona del embarazo, hace que tu piel luzca más brillante y tersa.
También es posible que ya no necesites orinar con tanta frecuencia. Sin embargo, esto volverá a suceder durante el tercer trimestre, cuando el peso de tu bebé haga presión contra la vejiga.
En este periodo aparecen los ardores de estómago, tanto por los cambios físicos como por los hormonales. Evita las comidas muy picantes y las grasas.
Puede que hasta el momento te hayas sentido un poco más cansada y con sueño, sin embargo a partir de esta semana deberías sentirte con más energías. Si es así disfruta de una buena caminata o nada un rato.