lunes, 13 de octubre de 2008

Una vista general de las etapas de tu embarazo


Primer trimestre

Cambios en su cuerpo
Durante los primeros tres meses de embarazo, o primer trimestre, su cuerpo está experimentando muchos cambios. A medida que su cuerpo se adapta al bebé en desarrollo, puede padecer náuseas, fatiga, dolores de espalda, vaivenes de ánimo y estrés. Tan sólo recuerde que esas cosas son normales durante el embarazo, a medida que su cuerpo experimenta cambios. La mayor parte de estas molestias desaparecerá a medida que avance su embarazo. ¡Y puede que algunas mujeres no tengan ninguna molestia! Si ha estado embarazada anteriormente, puede que se sienta diferente durante este embarazo. Así como cada mujer es distinta, también lo es cada embarazo. Además, a medida que su cuerpo cambia, puede que deba modificar su rutina normal y diaria. Estos son los cambios o síntomas más comunes que puede experimentar durante su primer trimestre:

Cansancio
Durante su embarazo, puede que se sienta cansada aunque haya dormido mucho durante la noche. Muchas mujeres se sienten exhaustas durante su primer trimestre. No se preocupe, ¡esto es normal! Esta es la manera en que su cuerpo le está diciendo que necesita descansar más. Después de todo, su cuerpo está trabajando mucho para desarrollar una nueva vida. El cansancio pasará con el tiempo y será reemplazado por una sensación de bienestar y más energía. Cuando esté cansada, descanse. Intente dormir aproximadamente ocho horas durante la noche, y duerma una siesta si puede durante el día. Si está estresada, trate de encontrar una forma de relajarse. Puede que quiera comenzar a dormir sobre su lado izquierdo, si le es más cómodo. Esto aliviará la presión sobre los principales vasos sanguíneos que le suministran oxígeno y nutrientes al feto. Si padece hipertensión arterial durante el embarazo, es más importante aún estar de su lado izquierdo cuando se acueste.

Náuseas y vómitos
Las náuseas y los vómitos, que suelen llamarse “malestar matinal”, son comunes durante las primeras etapas del embarazo. Para muchas mujeres, sin embargo, esto no se limita a la mañana. Aunque parezca que durarán para siempre, las náuseas y los vómitos suelen desaparecer luego del primer trimestre. Pruebe algunos de estos consejos para aliviar sus náuseas:

Aliméntese mediante comidas frecuentes y pequeñas (de 6 a 8 pequeñas comidas por día, en lugar de 3 comidas grandes).

Evite los alimentos de alto contenido graso, fritos o picantes.

Pruebe consumir alimentos feculentos, como las tostadas, galletas saladas, cereales Cheerios u otros cereales secos. Tenga algunos al lado de su cama y cómalos antes de levantarse a la mañana o cuando se levanta durante la noche. Lleve también algunos siempre con usted, por si siente náuseas.

Pruebe beber bebidas con gas como el ginger ale o el agua gasificada entre las comidas.

Consúltele a su médico si debería dejar de tomar sus vitaminas prenatales por un tiempo si éstas empeoran su malestar matinal.

Consúltele a su médico si debería recibir tratamientos con vitamina B6 para las náuseas y los vómitos graves que no mejoran con los cambios en la dieta mencionados anteriormente.

Si está vomitando demasiado, puede que deba llamar a su médico para asegurarse de que no se está deshidratando (perdiendo demasiados líquidos de su cuerpo). Cuando las náuseas y los vómitos comiencen a desaparecer, intente reanudar un plan de alimentación saludable, y tome sus vitaminas prenatales.

Frecuencia de la orinación
¿Está todo el tiempo corriendo al baño? La orinación frecuente es común durante el embarazo. En las primeras etapas del embarazo, el feto en desarrollo presiona su vejiga. Si nota dolor, ardor, pus o sangre en su orina, consulte a su médico de inmediato. Puede que padezca una infección de las vías urinarias que deba ser tratada.

Constipación
A medida que su útero comienza a expandirse, puede que note que está constipada. Para prevenir la constipación, pruebe consumir frutas frescas o secas, verduras crudas y cereales o panes integrales todos los días. Además, trate de beber entre ocho y diez vasos de agua por día. Algunos de estos vasos de agua pueden ser reemplazados por jugo de frutas o verduras. Trate de evitar las bebidas con cafeína (café, té, bebidas colas y algunas otras bebidas gaseosas), ya que la cafeína hace que su cuerpo pierda líquidos y no alivia la constipación.

Mareos
Los mareos, los vahídos o inclusive los desmayos, pueden suceder en cualquier etapa del embarazo, ya que ahora hay más sangre que desciende hacia su útero y sus piernas. Puede ayudar a aliviar estos síntomas acostándose sobre su lado izquierdo. O para ayudar a evitarlos, trate de moverse más en lugar de estar sentada o parada en la misma posición por mucho tiempo.

Várices y hemorroides
Durante el embarazo, la presión sobre la venas grandes que se encuentran detrás del útero hace que la sangre se demore en regresar al corazón. Esto puede causar várices en las piernas y hemorroides (várices en la vagina o alrededor del ano). Las várices tienen el aspecto de venas hinchadas que sobresalen de la superficie de la piel. Pueden estar retorcidas o abultadas, y son de color morado oscuro o azules. Se las encuentra más a menudo en la parte posterior de las pantorrillas o en el área interior de la pierna, en cualquier lugar desde la ingle hasta el tobillo. Puede intentar prevenir las várices durante el embarazo haciendo lo siguiente:

Evitando las medias autosostén o ligas apretadas.

Sentándose con sus piernas y pies levantados del piso cuando sea posible. Si trabaja en un escritorio, puede elevar sus pies con una banqueta, una caja o varios libros. O cuando esté relajándose en su casa, mantenga sus pies en alto sobre una banqueta, algunos almohadones sobre el sillón, u otra silla.

Calambres en la piernas
En diferentes momentos a lo largo de su embarazo, puede tener calambres en sus piernas o sus pies. Esto se debe a un cambio en la forma en que su cuerpo procesa, o metaboliza, el calcio. Una forma de prevenir estos calambres es asegurarse de obtener suficiente cantidad de calcio a través de la leche descremada o de bajo contenido graso, y de alimentos ricos en calcio. También tiene algo de calcio en sus vitaminas prenatales, pero puede que necesite tomar un suplemento de calcio si no obtiene suficiente cantidad por medio de su dieta. Consulte a su médico antes de tomar suplementos de calcio.

Puede aliviar los calambres en las piernas y los pies estirando suavemente el músculo. Si tiene un calambre súbito en la pierna, flexione su pie en dirección de su cuerpo. Si pone el pie de punta para estirar la pierna, puede que el calambre empeore. Envolver el músculo en una almohadilla térmica caliente o una toalla tibia y húmeda puede ayudar a que éste se relaje.

Hemorragias nasales, nariz tapada, sangrado en las encías
Estas pequeñas molestias son el resultado de los efectos hormonales en los tejidos de su garganta, boca y nariz. Por lo general no son graves y puede que ni siquiera los note. Cuando se suene la nariz, puede que vea una pequeña cantidad de sangre en el pañuelo. Sople suavemente, y detenga una hemorragia nasal tan sólo presionando su nariz con sus dedos pulgar e índice por unos minutos. Sin embargo, consulte a su médico si padece hemorragias nasales que no paran en unos pocos minutos o que suceden a menudo. Cualquier caso de nariz tapada que tenga durante su embarazo no debe ser extremo y puede ser aliviado bebiendo más agua o utilizando un humidificador de vaporización fresca en su dormitorio. Consulte a su médico antes de tomar cualquier medicamento de venta libre o recetado para el resfrío o la nariz tapada. Puede aliviar el sangrado en las encías cepillándose con un cepillo dental de cerda suave y utilizando hilo dental diariamente.

Cambios en su bebé
Al final de este trimestre, su bebé tiene aproximadamente tres pulgadas de longitud y pesa aproximadamente media onza. Los ojos se acercan uno al otro hacia sus posiciones, y las orejas también se encuentran en su posición. El hígado está produciendo bilis, y los riñones están secretando orina dentro de la vejiga. Aunque todavía no puede sentir a su bebé moviéndose, si presiona su abdomen, su bebé responde moviéndose dentro suyo.

Atención prenatal
Visitas y exámenes
Durante estos meses especiales del embarazo, particularmente durante los primeros meses, es muy importante visitar a su médico regularmente. Su médico le programará controles regulares durante los próximos nueve meses para mantener sano a su bebé y evitar los problemas en el parto. ¡Trabaje junto a su médico en el manejo de su atención! Vaya a todas sus citas: ¡todas son importantes! Un embarazo típico dura 40 semanas, contando a partir del primer día de su último período menstrual. El primer trimestre dura 12 semanas, el segundo dura desde la semana 13 hasta el fin de la semana 27, y el tercero desde la semana 28 hasta la semana 40. Su doctor se referirá a su embarazo por la edad en semanas del feto.

Durante la primer visita prenatal, su médico hablará acerca de partes importantes de sus antecedentes de salud que puedan tener algún efecto importante en su embarazo. Entre estas se encuentran enfermedades, operaciones, y embarazos anteriores. Habrá preguntas acerca de los antecedentes de salud de su familia. Se llevará a cabo un examen físico completo, análisis de laboratorio y una prueba de Papanicolaou. De aquí en adelante se controlarán su presión arterial, su orina y su peso en cada visita.

Puede que necesite otros análisis de laboratorio debido a razones especiales de índole genética o médica, como análisis de sangre u orina, cultivos para buscar infecciones, o exámenes de ultrasonido. Su médico hablará con usted acerca de ellos durante sus visitas. Su médico calculará su fecha estimativa de parto y contestará sus preguntas acerca de cualquier inquietud que pueda tener.

Cómo cuidar su salud
Consumo de tabaco, alcohol y drogas
Al cuidar su salud durante el embarazo, también está criando a la nueva vida dentro suyo.

Si fuma, deje de hacerlo, ya que el consumo de tabaco durante el embarazo le transfiere nicotina y químicos cancerígenos a su bebé. El consumo de tabaco también le impide a su bebé obtener la nutrición que necesita mientras se encuentra en su útero, y aumenta el riesgo de muerte fetal y parto prematuro (un bebé de bajo peso al nacer, nacido antes de tiempo).

Deje de consumir alcohol si lo hace. Se desconoce la cantidad exacta de alcohol que se necesita para causarle problemas a su bebé. Sin embargo, se ha demostrado que tanto beber todos los días, como beber grandes cantidades de alcohol de vez en cuando, tiene efectos nocivos para su bebé.

Informe a su médico si está tomando algún medicamento o usando drogas ilegales. Algunos medicamentos pueden ser nocivos para el desarrollo de su bebé. Sólo tome medicamentos recetados o aprobados por su médico. Nunca debe consumir drogas ilegales como la marihuana, cocaína, heroína, anfetaminas, barbitúricos, LSD, u otras. Consulte a su médico de inmediato si necesita ayuda para dejar de fumar o de beber, o con un problema de drogas. También puede hablar con un miembro de su comunidad religiosa, un consejero, o un amigo de confianza.

Trabajo
Muchas mujeres siguen trabajando durante el embarazo. Mantenerse activa puede ayudarle a mantenerse sana. Si tiene alguna pregunta acerca de la seguridad de su trabajo en particular, hable con su médico.

Una dieta saludable
Lo que usted come ya no sólo es importante para su propia salud, sino para la salud actual y futura de su bebé. Los alimentos sanos son la base para su bebé en desarrollo, ya que el embarazo es un período complejo en el que se desarrollan nuevos tejidos y órganos. Durante el embarazo, trate de que la mayor parte de los alimentos que elija sea saludable.

Aumento de peso
El aumento de peso durante el embarazo depende de su estatura y de cuánto pesaba antes de quedar embarazada. Todo el aumento de peso durante el embarazo debería ser gradual, con el mayor aumento de peso durante el último trimestre. Durante el primer trimestre, es normal aumentar sólo un poco, aproximadamente una libra por mes.

Según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés), si tenía un peso inferior al debido antes del embarazo, debería aumentar entre 28 y 40 libras durante todo el embarazo. Si estaba excedida de peso, debería aumentar entre 15 y 25 libras durante todo el embarazo. Estudios recientes indican que las mujeres que aumentan de peso más de lo recomendado durante el embarazo, y no pierden este peso durante los primeros seis meses después del parto, tienen un riesgo mucho más alto de ser obesas casi 10 años después. Consulte con su médico para averiguar cuánto aumento de peso durante el embarazo es sano para usted.

Ejercicio
Si no tiene problemas médicos con su embarazo, la actividad física en forma regular (30 minutos por día, la mayor parte de los días de la semana), le puede ayudar a tener un embarazo y trabajos de parto más confortables. Además ayuda a reducir su riesgo de padecer problemas de salud tales como hipertensión arterial y diabetes gestacional. También le será más fácil recuperar una forma y un peso sano después del parto.

Las actividades normales y de bajo impacto como caminar o nadar, que no implican mucho rebote, estiramiento de sus músculos en toda su extensión o flexión profunda de sus articulaciones, son buenas para usted. Debido a que sus tejidos conjuntivos se estiran mucho más fácilmente durante el embarazo, los ejercicios de alto impacto o alta resistencia que implican mucho rebote o estiramiento extremo de los músculos pueden aumentar su riesgo de sufrir lesiones en las articulaciones. Aún si no hacía ejercicios en forma regular antes de quedar embarazada, igualmente puede iniciar un programa de ejercicios. Tan sólo comience de a poco y avance gradualmente. Consulte primero a su médico acerca de qué tipos de ejercicio o actividades son buenos para usted.

Un tipo de ejercicios que puede ayudar a que sus músculos se preparen para el parto, ayudar a dar soporte a su útero durante el embarazo, y ayudarla a controlar su orina son los ejercicios del suelo pélvico (también conocidos como ejercicios Kegel). Los músculos pélvicos son los mismos que usa para detener e iniciar su flujo de orina. Puede hacer este ejercicio estando parada, sentada o acostada.

Ejercicios kegel
Tense los músculos del suelo pélvico por cinco segundos, y luego relájelos.
Repita 10 veces. También puede consultar a su médico sobre cómo hacer este ejercicio.

Baños
Tanto los baños de inmersión como las duchas pueden tomarse durante el embarazo, pero los baños muy calientes, las tinas calientes o los saunas pueden ser nocivos para el feto, o causarle desmayos. También puede que quiera evitar tomar en forma frecuente baños de burbujas o baños con productos perfumados que puedan irritar su área vaginal, y aumentar su riesgo de padecer una infección de la vías urinarias o una infección por hongos. No use duchas vaginales, ni siquiera aquellas a base de vinagre, sin consultar primero a su médico. Aunque las secreciones vaginales tienden a ser más abundantes durante el embarazo, debe ver a su médico si padece picazón o ardor vaginal, o secreciones abundantes. Podría padecer una infección de las vías urinarias, una infección por hongos o una infección viral o bacteriana que deba ser tratada.

Cómo cuidar su boca y sus dientes
Los dientes y las encías de una mujer embarazada necesitan cuidados especiales. Sabemos que las mujeres embarazadas que padecen problemas de enfermedades periodontales tienen muchas más probabilidades de tener bebés prematuros de bajo peso al nacer. Esto puede ser el resultado de la transferencia de microbios bacterianos de la boca de la madre al bebé durante el tercer trimestre del embarazo. Los microbios pueden llegar al bebé a través de la placenta (un órgano temporal que une a la madre y al feto y le provee sangre y nutrientes al mismo), a través del líquido amniótico (líquido que rodea al feto), y través de la capa de tejidos del estómago de la madre.

Todas las futuras madres deben hacerse un examen oral completo antes o muy al principio del embarazo. Todos los trabajos dentales necesarios deben atenderse en forma temprana, porque los tratamientos urgentes durante el embarazo, aunque son posibles, pueden tener riesgos. Se pueden comenzar intervenciones para controlar los riesgos de padecer inflamación en las encías y enfermedades periodontales. Este también es el mejor momento para cambiar los hábitos que puedan afectar la salud de los dientes y las encías, y la del bebé. ¡Recuerde informarle a su dentista que está embarazada! Cepíllese con un cepillo suave y use hilo dental suavemente al menos dos veces por día. Haga clic aquí para obtener más información acerca de la salud oral en las mujeres.

Relaciones sexuales
Está bien tener relaciones sexuales a lo largo del embarazo a no ser que su médico le indique lo contrario. Algunas mujeres que han tenido abortos espontáneos deben evitar el coito durante los primeros tres meses. Debe consultar a su médico si tiene alguno de los siguientes síntomas durante el coito:

dolor en la vagina o en el abdomen
sangrado de la vagina
pérdida de agua (líquido amniótico) de la vagina


Segundo trimestre

Cambios en su cuerpo
Para la mayor parte de las mujeres, el segundo trimestre del embarazo es más fácil que el primero, pero también es importante mantenerse informada acerca de su embarazo durante esta etapa. Aunque pueda notar que algunos síntomas tales como las náuseas y la fatiga van desapareciendo, verá otros cambios nuevos y más evidentes en su cuerpo. Su abdomen se expandirá a medida que aumente de peso y su bebé continúe desarrollándose. Además, antes de que termine este trimestre, ¡sentirá que su bebé comienza a moverse! Puede que muchos otros síntomas que tenía durante el primer trimestre continúen, como la constipación y los calambres en las piernas, por lo que es importante continuar haciendo las cosas saludables que ya aprendió para ayudar a prevenir o tratar esos síntomas. Aquí hay algunos malestares que puede experimentar durante este trimestre:

Dolores
A medida que su útero y su abdomen se expanden, puede que sienta dolores en su abdomen, ingle o muslos. También puede sentir dolores de espalda o dolor cerca de su hueso pélvico debido a la presión de la cabeza del bebé, a su aumento de peso, y a que las articulaciones en esta área se están aflojando. Acostarse, descansar o aplicar calor pueden aliviar algunos de estos dolores. Si los dolores no mejoran después de descansar, lo mejor es llamar a su médico.

Falta de aire
A medida que su bebé aumenta de tamaño dentro suyo, tendrá una mayor presión sobre todos sus órganos, incluyendo sus pulmones. Puede que comience a notar que le falta el aire o que tiene dificultad para sostener la respiración. Intente respirar profunda y pausadamente, y mantener una buena postura para que sus pulmones tengan espacio para expandirse. Tal vez pueda respirar más libremente durante la noche si utiliza una almohada adicional o si duerme de costado.

Si duerme de costado, aliviará la presión sobre los principales vasos sanguíneos que suministran oxígeno y nutrientes al feto. Si padece hipertensión arterial, es aún más importante que duerma de costado cuando esté acostada.

Marcas de estiramiento u otros cambios en la piel
Puede que haya escuchado historias de otros miembros de su familia sobre las temidas marcas de estiramiento del embarazo. Las marcas de estiramiento son rayas rojas, rosadas o moradas en la piel, normalmente en los muslos, nalgas, abdomen y senos. Son cicatrices causadas por el estiramiento de la piel, y suelen aparecer durante la segunda mitad del embarazo. Sin embargo, sólo alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas tiene marcas de estiramiento. Pueden comenzar como rayas rosadas, marrones rojizas o marrones oscuras, dependiendo del tono de su piel. Aunque las cremas y las lociones pueden mantener su piel bien hidratada, no evitan que se formen las marcas de estiramiento. La mayor parte de las marcas de estiramiento se descolora convirtiéndose en líneas muy claras luego del parto.

Además de las marcas de estiramiento, puede que note otros cambios en su piel durante la segunda mitad de su embarazo. Puede que note que sus pezones son más oscuros que antes de quedar embarazada, o que tiene una línea oscura en la piel que va por su abdomen desde su ombligo hasta el vello púbico, llamada la línea nigra. También puede que tenga pigmentaciones de manchas marrones en su frente, nariz o mejillas. Estos cambios en la piel se llaman melasma o cloasma. Son comunes en las mujeres de tez oscura. Estos cambios en la piel son causados por las hormonas del embarazo, y la mayor parte de ellos también se descolora o desaparece luego del parto.

Hormigueos y picazón
Los hormigueos y el entumecimiento en los dedos, así como la sensación de hinchazón en las manos, son comunes durante el embarazo. Estos síntomas se deben a la hinchazón de los tejidos en los estrechos conductos de sus muñecas, y deberían desaparecer luego de dar a luz a su bebé. También es común sentir picazón a medida que avanza su embarazo. Probablemente las hormonas del embarazo y el estiramiento de su piel, especialmente en su abdomen, sean las causas de la mayor parte de sus molestias. Aproximadamente el 20 por ciento de las mujeres embarazadas tiene algún tipo de picazón. Además, muchas mujeres embarazadas también experimentan enrojecimiento y picazón en las palmas de las manos y las plantas de los piel. Sólo en raras ocasiones las mujeres embarazadas desarrollan una condición llamada colestasis del embarazo, que consiste en picazón y náuseas, pérdida del apetito, vómitos, ictericia y fatiga. Esta condición es señal de un problema hepático grave. En general, la picazón suele desaparecer luego del parto. Mientras tanto, puede aliviar la picazón con humectantes. También puede utilizar jabones suaves, y evitar las duchas o los baños calientes que puedan secar su piel. Trate de no estar a una temperatura excesivamente alta, ya que el sarpullido por calor puede empeorar la picazón.

Cambios en su bebé
Para la semana 26, su bebé pesará aproximadamente una libra y tres cuartos, y tendrá aproximadamente 13 pulgadas de longitud. Junto con este crecimiento viene el desarrollo de los rasgos del bebé, incluyendo los dedos de las manos, los dedos de los pies, las pestañas y las cejas. Alrededor del quinto mes, ¡puede que sienta moverse a su bebé! Al final de este trimestre, todos los órganos esenciales de su bebé, tales como el corazón, los pulmones y los riñones, están formados.

Atención prenatal
Visitas y exámenes
Durante el segundo trimestre, su médico podrá observar si su bebé se está desarrollando en forma sana y posiblemente pueda ver el sexo de su bebé. Se le ofrecerán pruebas de evaluación para determinar la existencia de defectos genéticos congénitos. Los defectos congénitos son el resultados de problemas con los cromosomas de un bebé, que son parte de sus genes, recibidos de su madre y su padre en la concepción. Aunque la mayor parte de los bebés nacen sanos, muchos defectos genéticos congénitos ocurren sin que existan antecedentes familiares de ese trastorno. El riesgo de tener un bebé con defectos congénitos aumenta más a partir de los 35 años de edad. Estas son algunas de las pruebas que su médico puede ofrecerle:

Pruebas de evaluación
Las pruebas de evaluación no implican ningún riesgo para el feto ni para la madre. Los resultados de las pruebas de evaluación están expresados en términos de fracciones o probabilidades de tener un defecto congénito, basados en la edad de la madre. Por lo tanto, aunque no vaya a recibir un “sí” o un “no” como respuesta, las mujeres menores de 35 años de edad podrán saber si su riesgo es tan alto como el de una mujer de esa edad. Para las mujeres mayores a los 35 años de edad, las pruebas les ayudarán a saber si el riesgo que tienen por su edad aumenta o disminuye en su caso.

Ultrasonido dirigido – El mejor momento para hacerse esta prueba es entre las 18 y las 20 semanas de embarazo. La mayor parte de los problemas más graves de la formación de su bebé pueden ser vistos en este momento. Puede que algunos defectos físicos tales como los pies malformados o los defectos cardíacos no puedan verse. Su médico también deberá ver si su bebé tiene algún defecto del tubo neural, tal como la espina bífida. En la mayor parte de los casos, si desea saber el sexo de su bebé, puede preguntárselo al médico durante esta prueba. Esta prueba no es la más precisa para saber si su bebé padece síndrome de Down. Sólo uno de cada tres bebés que padecen síndrome de Down muestra un ultrasonido anormal durante el segundo trimestre.

Evaluación del marcador del suero maternal ("la prueba triple") – Esta prueba que busca defectos congénitos tales como el síndrome de Down, trisomía 18, o un defecto del tubo neural abierto, se hace normalmente entre las 15 y 20 semanas de embarazo. Consiste en tomar una muestra de su sangre para detectar 3 químicos producidos por el embarazo: la alfafetoproteína (AFP) (producida por el hígado del feto), y dos hormonas del embarazo: el estriol y la gonadotropina humana. Los niveles elevados de la AFP están relacionados con los defectos del tubo neural abierto. En las mujeres de 35 años de edad o mayores, esta prueba detecta el 80% de los fetos con síndrome de Down, trisomía 18, o un defecto del tubo neural abierto. En este grupo, habrá un índice de resultados positivos falsos del 22%. En las mujeres menores de 35 años de edad, esta prueba detecta aproximadamente el 65% de los fetos con síndrome de Down, y hay un índice de resultados positivos falsos de alrededor del 5%.

Evaluación de la traslucencia nucal (NTS, por sus siglas en inglés) – Este nuevo tipo de evaluación se ofrece entre las 11 y las 14 semanas de embarazo. Consiste en un examen de ultrasonido para observar el espesor de la parte posterior del cuello del feto, combinado con un análisis de sangre extraída del dedo de la madre, para detectar dos proteínas producidas por el embarazo. Esta prueba detecta el 90% de los casos de síndrome de Down y el 97% de los casos de trisomía 18. El índice de resultados positivos falsos es de alrededor del 5%. Esta prueba no se utiliza mucho, y no todos los médicos tienen acceso a ella. En algunos casos, puede que el seguro médico no la cubra. En Inglaterra y los Estados Unidos, los médicos que usan esta prueba creen que es una buena alternativa para muchas mujeres.

Pruebas diagnósticas
Las pruebas diagnósticas pueden darle respuestas definitivas acerca de si su bebé tiene un defecto congénito. Sin embargo, a diferencia de las pruebas de evaluación, son invasivas o presentan un riesgo de aborto espontáneo. La amniocentesis y la muestra del villus coriónico (CVS, por sus siglas en inglés) son las dos pruebas más utilizadas. Ambas pruebas tienen una precisión de más del 99% para detectar estos problemas. Estas pruebas también pueden indicarle el sexo de su bebé. En la mayoría de los casos, los resultados tardan unas dos semanas.

Amniocentesis – Esta prueba se lleva a cabo en embarazos de por lo menos 16 semanas. Consiste en la inserción por parte de su médico de una aguja delgada a través de su abdomen, dentro de su útero, y dentro del saco amniótico para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico y analizarlo. Las células del líquido se cultivan en un laboratorio para detectar problemas con los cromosomas. El líquido también puede ser analizado en busca de AFP. Aproximadamente 1 de cada 200 mujeres tiene un aborto espontáneo debido a esta prueba.

Muestra del villus coriónico (CVS) – Esta prueba se lleva a cabo entre las 10 y las 12 semanas de embarazo. Consiste en la inserción por parte de su médico de una aguja a través de su abdomen, o de un catéter a través de su cuello uterino para llegar hasta la placenta. Entonces su médico tomará una muestra de células de la placenta que pueden ser cultivadas en un laboratorio para detectar problemas con los cromosomas. Esta prueba no puede determinar si su bebé tiene defectos del tubo neural abierto. Aproximadamente 1 de cada 200 mujeres tiene un aborto espontáneo debido a esta prueba.

Cuándo debe llamar a su médico
Ahora es un buen momento para aprender las señales de los trabajos de parto antes de término o prematuros. Los trabajos de parto prematuros ocurren cuando una mujer tiene trabajos de parto antes de llegar a la semana 37 de su embarazo, o tres semanas antes de su fecha de parto. Si usted o su médico detectan alguna señal de trabajos de parto prematuros, existe una mayor probabilidad de detenerlos. Si los síntomas no se tratan, pueden causar repetidas contracciones que a su vez pueden hacer que se dilate (o abra) el cuello del útero y causar el nacimiento prematuro del bebé. Los bebés prematuros necesitan cuidados intensivos en el hospital luego del parto para ayudarlos a respirar, alimentarse y regular la temperatura de su cuerpo.

Cualquier mujer puede tener trabajos de parto antes de término, pero algunas mujeres tienen un mayor riesgo debido a problemas en el útero o la placenta, o por haber tenido un parto antes de término en un embarazo anterior. No se olvide de beber mucha agua para evitar deshidratarse, especialmente en climas cálidos, ya que la deshidratación puede causar trabajos de parto antes de término.

Llame a su médico de inmediato si tiene alguno de los siguientes síntomas de trabajos de parto antes de término:

Contracciones — Puede o no sentir dolor, pero su abdomen o estómago se endurecerá mucho (una sensación de que se aprieta) y luego se relajará, una y otra vez.

Retortijones similares a la menstruación — Puede o no sentirse incómoda con estos retortijones, pero se asemejan a los que siente cuando comienza su ciclo menstrual.

Dolores similares al gas — Se sienten como dolores agudos en su estómago, o como un virus estomacal. También puede padecer diarrea o náuseas.

Presión pélvica inferior — Se siente como si su bebé estuviese ejerciendo considerable presión muy abajo dentro suyo.

Dolor en la parte inferior de la espalda — Puede ser un dolor intenso o sordo.

Sangrado de la vagina — Pueden ser manchas pequeñas o más sangre como durante el período menstrual. La sangre puede ser roja o marrón.

Aumento en las secreciones de la vagina — Secreciones mucho más abundantes de lo que está acostumbrada durante su embarazo. Puede ser hasta un chorro súbito de mucha agua, o un pequeño goteo o pérdida continua. Las secreciones pueden ser líquidas, rosadas o parduscas.

Cómo cuidarse a sí misma
Asegúrese de continuar con los comportamientos saludables que aprendió durante su primer trimestre para cuidarse a sí misma y a la preciada vida que lleva dentro suyo.

Aumento de peso
Las mujeres embarazadas aumentan de peso a distinto ritmo, pero en promedio es normal aumentar aproximadamente una libra por semana, o alrededor de tres o cuatro libras por mes, durante este trimestre



Tercer trimestre


Cambios en su cuerpo
Puede que todavía tenga algunas de las molestias que tuvo durante su segundo trimestre, pero ahora notará que debe ir al baño más a menudo o que tiene más dificultad para respirar. Esto se debe a que el bebé está creciendo y aplicando más presión sobre sus órganos. No se preocupe, su bebé está bien y estos problemas disminuirán una vez que haya dado a luz. También puede experimentar algunos de los siguientes cambios:

Acidez estomacal
A medida que su bebé crece, su útero presiona contra su estómago y puede causar acidez estomacal, especialmente antes de acostarse o inmediatamente después de comer. Continúe evitando los alimentos grasosos y fritos, y aliméntese mediante seis a ocho comidas pequeñas en lugar de comidas grandes. También puede beber pequeños sorbos de leche o consumir pequeños trozos de hielo picado. Si su acidez estomacal es grave y no mejora siguiendo estos consejos, consulte a su médico. Hable también con su médico antes de tomar un medicamento antiácido.

Hinchazón
A medida que se acerca al fin de su embarazo, puede que note más hinchazón que antes, especialmente en sus tobillos, sus dedos y su rostro. Continúe bebiendo mucho líquido (lo mejor es el agua) y descanse cuando pueda con sus pies levantados del piso. Si nota una hinchazón súbita y extrema en cualquiera de estos lugares, o aumenta de peso en forma rápida y significativa, llame a su médico de inmediato. Esto puede ser señal de preeclampsia o toxemia.

Hemorroides
Puede que ahora comience a sentir más molestias por las hemorroides debido al aumento en la presión que su bebé en crecimiento ejerce sobre las venas de su recto. También puede estar constipada, lo que empeora las hemorroides porque puede estar esforzándose para evacuar los intestinos. Trate de evitar las hemorroides bebiendo mucho líquido y consumiendo muchos cereales integrales, verduras de hoja verde crudas o cocidas, y frutas. Intente no esforzarse para evacuar los intestinos, y siempre consulte a su médico antes de tomar un laxante.

Sensibilidad en los senos
Lo más probable es que sus senos hayan aumentado en tamaño y amplitud a medida que avanzó su embarazo. Al acercarse al fin de su embarazo, las hormonas de su cuerpo hacen que sus senos crezcan aún más para prepararse para la lactancia. Puede que sus senos se sientan rellenos y pesados, y pueden estar sensibles o incómodos. Usar un sostén de maternidad o lactancia que le quede bien le ayudará a estar más cómoda, porque este tipo de sostén le provee soporte adicional. Algunas mujeres embarazadas comienzan a tener pérdidas de colostro en su tercer trimestre. El colostro es la primera leche que sus senos producen para su bebé. Es un fluido espeso y amarillento que contiene anticuerpos que protegen a los bebés recién nacidos de las infecciones. Si las pérdidas son un problema, puede comprar protectores de lactancia desechables o de tela para colocar dentro de su sostén, que puede continuar utilizando cuando esté amamantando a su recién nacido.

Tanto ahora como después del parto, es una buena idea lavar sus pezones sólo con agua y no con jabón. El jabón puede hacer que la piel de sus pezones se seque, se irrite y se agriete. Si tiene grietas en la piel, que pueden ser dolorosas, use una crema más densa que contenga lanolina para humectar más.

Cambios en su bebé
Su bebé aún está creciendo y moviéndose, pero ahora tiene menos espacio en su útero. Debido a esto, puede que no sienta las patadas y los movimientos tanto como durante el segundo trimestre. Durante esta última etapa de su embarazo, su bebé continúa creciendo. Aún antes de nacer, su bebé podrá abrir y cerrar sus ojos, y hasta puede que se chupe el dedo. A medida que su cuerpo comienza a prepararse para el nacimiento, su bebé comenzará a colocarse en su posición de parto. Puede que note que su bebé “cae” o se mueve más abajo en su abdomen. Esto puede reducir la presión sobre sus pulmones y su caja torácica, facilitando su respiración y haciendo que no se quede sin aire tan rápidamente. Al acercarse a su fecha de parto, el cuello de su útero se torna más delgado y más blando (lo que se denomina “borramiento”). Esto es un proceso normal y natural que ayuda a que el canal de parto (vagina) se abra durante el proceso de parto. Su médico puede controlar su avance mediante un examen vaginal. Además, las visitas a su médico pueden ser más frecuentes durante el mes anterior al parto. El bebé promedio tiene entre 20 y 22 pulgadas de longitud y pesa aproximadamente 7 libras y media al nacer, pero cualquier peso entre 5 libras con 11 onzas y media, y 8 libras con 5 onzas y tres cuartos, es un peso sano para los recién nacidos.

Atención prenatal
Visitas y exámenes

Asegúrese de continuar visitando a su médico, y pídale que conteste sus preguntas y aborde sus inquietudes en cuanto a los trabajos de parto y el parto mismo. A medida que se acerque el nacimiento de su bebé, usted y su médico hablarán sobre qué tipo de parto desea tener. Algunas mujeres necesitan una cesárea, en la que se hace una incisión quirúrgica en el abdomen y el útero para sacar al bebé. Si puede planificar un parto vaginal no quirúrgico, puede que quiera tener a su bebé en forma natural, sin medicamentos, y puede que desee tomar una clase de parto. Muchas mujeres consideran muy útiles las clases de parto, aunque ya hayan tenido un bebé anteriormente. Además, las mujeres también traen a su pareja o a una amiga o pariente a estas clases, especialmente si esta persona estará con ellas para brindarles apoyo y ayuda durante el nacimiento de su bebé.

La inducción de los trabajos de parto
¿Sabía que sólo el cinco por ciento de los bebés nace en la fecha aproximada de parto? Si su fecha aproximada de parto ha pasado, esto es normal y no significa que haya un problema. En algunos embarazos, sin embargo, puede que el médico esté preocupado sobre la salud del bebé o la suya, y sea necesario inducir los trabajos de parto. Inducir los trabajos de parto significa que su médico, por medios artificiales, hará que comiencen sus trabajos de parto. La mayor parte de los médicos espera una o dos semanas después de la fecha estimativa de parto antes de considerar la inducción. Entre las razones por las que una mujer puede necesitar que sus trabajos de parto sean inducidos se encuentran las siguientes:

Puede que una mujer padezca una enfermedad crónica como la hipertensión arterial o la diabetes que pone en peligro la salud del bebé.

Puede que el bebé no esté creciendo bien dentro del útero. A veces, el útero puede tornarse insalubre para el bebé.

Puede que las membranas que rodean al feto se rompan (rompimiento de la bolsa) sin que la mujer comience naturalmente los trabajos de parto en un tiempo razonable.

Los trabajos de parto pueden inducirse durante un examen vaginal. Su médico puede romper las membranas que rodean al feto o insertar un gel o un supositorio que contiene una hormona que estimula las contracciones. Se puede administrar un medicamento llamado Pitocin por vía intravenosa (puesto en su cuerpo por medio de una vena en su brazo o mano) para iniciar las contracciones.

La decisión de amamantar o utilizar el biberón
Si no ha pensado acerca de si amamantará a su bebé o lo alimentará con un biberón, este es el momento para aprender más acerca de ambas opciones, y tomar la decisión sobre qué planea hacer. La lactancia tiene muchas más ventajas para su salud y la de su bebé que la fórmula. Hable de la lactancia con su médico o con un pediatra, y luego tome una decisión que sea buena para usted. Haga clic aquí para aprender más acerca de los beneficios de la lactancia, de cómo hacer que ésta le sea beneficiosa, y para leer consejos sobre la lactancia luego de su regreso al trabajo.

Cuándo debe llamar a su médico
Antes de su fecha de parto, asegúrese de preguntarle a su médico cómo puede ponerse en contacto con él si comienzan sus trabajos de parto. También es útil conocer por adelantado el hospital o la maternidad, saber dónde debe estacionar y dónde hacer la admisión. Sepa que a veces puede creer que tiene trabajos de parto pero no tenerlos (llamados trabajos de parto falsos). Esto le pasa a muchas mujeres, por lo que no debe sentirse avergonzada si va al hospital segura de que tiene trabajos de parto, ¡y la envían de regreso a su casa! Siempre es mejor que la vea un médico lo antes posible después de que comiencen los trabajos de parto. Aquí están las señales de los trabajos de parto verdaderos:

Señales de los trabajos de parto

Contracciones, a intervalos regulares y decrecientes, que aumentan en intensidad.
Dolor en la parte inferior de la espalda que no desaparece. Puede que también tenga sensaciones premenstruales y retortijones.

Se rompe su bolsa (puede ser un gran chorro o un goteo continuo) y tiene contracciones.

Secreciones mucosas con sangre (parduzcas o teñidas de sangre). Este es el tapón mucoso que obstruye el cuello del útero. Los trabajos de parto pueden suceder en cualquier momento, o días más tarde.

El cuello de su útero se está dilatando (abriendo) y tornándose más delgado y blando (también denominado borramiento). Durante el examen pélvico, su médico podrá decirle si esto está sucediendo.


Cómo cuidarse a sí misma
Asegúrese de continuar con los comportamientos saludables que aprendió durante su primer trimestre. Muchas mujeres embarazadas se sienten muy bien durante su último trimestre y tienen mucha energía. Sin embargo, puede que su energía disminuya al entrar en su noveno mes, y que usted comience a aminorar el paso. Esto es completamente normal. Es importante descansar lo suficiente en este momento, aunque puede resultarle difícil dormir a medida que crece en tamaño. Puede que los movimientos de estiramiento de su bebé, el tener que orinar más a menudo y un aumento en el metabolismo de su cuerpo interrumpan o perturben su sueño. Además, si tiene calambres en las piernas, esto también puede afectar su sueño.

Puede que duerma mejor si intenta evitar consumir grandes comidas en las tres horas antes de irse a dormir. También puede intentar hacer un ejercicio tranquilo como caminar, que puede ayudar a aliviar el estrés y mejorar el sueño. Evite las siestas largas durante el día. Si no puede dormir porque está nerviosa porque va a ser madre o por los trabajos de parto y el parto mismo, intente hablar con su pareja o con amigas que hayan pasado por lo mismo. También puede hablar con su médico o su enfermera.

Aumento de peso
Las mujeres embarazadas aumentan de peso a distinto ritmo, pero en promedio es normal aumentar aproximadamente una libra por semana, o alrededor de tres o cuatro libras por mes, durante el tercer trimestre. Al final de su embarazo deberá haber aumentado, en promedio, entre 25 y 30 libras. Aproximadamente 7 libras y media de ese peso corresponden al bebé.

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