domingo, 5 de febrero de 2012

Parto Consciente

Por: Marian Tudela, Partera Profesional, CPM

Tener un parto consciente significa que:
“Como mujer puedes tener la certeza de que la sabiduría y la fortaleza de todas las mujeres que han tenido bebés antes que tú a lo largo de la historia se encuentran dentro de ti.”

“Significa poner toda la confianza en el poder de tu cuerpo, de tu energía; confiar en tu instinto, sabiendo que todo lo que tienes que hacer es seguirlo pues tu cuerpo solito te ira marcando la pauta de lo que necesitas hacer en cada momento de tu trabajo de parto.”

Como dice Anita Roddick, fundadora y directora de “The body shop” en su libro Mamatoto, la celebración del nacimiento: “Me enfurece que demos por sentado que el método científico es superior a la sabiduría práctica que las mujeres han adquirido en milenios de años de experiencia en el nacimiento, me enfurece el hecho de que un número demasiado elevado de mujeres cedan sus cuerpos a los hospitales sin prestar resistencia alguna”. 
A este comentario quisiera añadir que parir con conciencia también significa estar segura de que todo lo que necesitas para parir está en ti misma, inclusive las herramientas para trabajar con el dolor y no ser presa de él.


Una de estas herramientas poderosas es tu respiración, con tu respiración puedes modificar tu estado de animo ya que al cambiar el ritmo de la respiración cambia tu ritmo interno, cambian tus emociones…. Puedes pasar del temor a la tranquilidad y la confianza con solo modificar tu ritmo respiratorio.

El nacimiento de un bebé es uno de los sucesos más emocionantes, misteriosos y transformadores en la vida de todo ser humano. Es una experiencia que se graba de forma indeleble tanto en la vida de la madre que da a luz como en la del bebé que acaba de nacer.

El momento del parto podemos interpretarlo como un proceso involuntario que implica la actividad de las estructuras primitivas del cerebro de la mujer, el cual segrega las hormonas necesarias para desencadenar el parto de un ser humano. Estas hormonas son liberadas por la parte de cerebro primitivo que tenemos en común con los demás mamíferos.

En nuestra sociedad occidental, cada vez más y más niños nacen en un entorno medicalizado que llega a ser totalmente electrónico: un montón de aparatos conforman la decoración de los quirófanos, pues se cree que son absolutamente necesarios para impedir o resolver cualquier tipo de complicación que pudiera surgir durante el trabajo de parto o el alumbramiento.

Diversos estudios realizados en Australia, Estados Unidos y Europa llegaron a una conclusión significativa, y es que el exceso de tecnología aumenta considerablemente el número de cesáreas. 
Sobre los efectos del entorno en el nacimiento de mamíferos tenemos el trabajo del Dr. Niles Newton, quien intentó analizar los factores que pueden hacer los partos más largos, más difíciles y más peligrosos…. El pudo demostrar que las hembras mamíferas tienen necesidad de ocultarse para traer al mundo a sus crías, es decir, necesitan intimidad, aislarse de los demás miembros de su grupo para evitar que la distraigan y poder así viajar al interior de si mismas y permitir que se desencadene el proceso.

Cuando una mujer pare con conciencia está alegre y confiada, la experiencia le permite conocer sus capacidades y madurar en un proceso de crecimiento interno que la empodera; sabe que ella es la dueña de su parto y que el hecho de respetar la fisiología del parto es garantizar el máximo bienestar para si misma y para su bebé.

Una de las maravillas de mi trabajo reside en la diversidad de seres humanos que me toca conocer, tratar y asesorar; encuentro que esa diversidad es sinónimo de creatividad, porque cada mujer vive su embarazo como un momento especial, único, con sus áreas de oportunidad para crecer, para evolucionar y madurar.

Desde el punto de vista del embarazo y el momento del nacimiento estoy convencida de que mi papel como partera es el de acompañar a otras personas en su proceso y creo que esto es mas relevante incluso que la parte técnica, me refiero a la habilidad de “saber estar” con cada mujer en ese momento concreto y saber como apoyar a cada una.

Así pues, pienso que a los asistentes de partos no nos corresponde interferir en la experiencia de la otra persona, ni imponer nuestro criterio de cómo deberían ser las cosas; mucho menos menospreciar la parte espiritual y emocional de la experiencia en aras de la tecnología y los procedimientos rutinarios por un concepto erróneo de proveer “seguridad”.

Cada mujer llegará a su parto con lo que ella es y tiene en ese momento y mas bien apuesto a manejar la sensibilidad suficiente para apoyar a cada mujer para tener la mejor experiencia que se pueda lograr con lo que hay…. Afortunadamente no hay dos partos, ni dos embarazos iguales tampoco, y cada uno de ellos son una maravillosa oportunidad de crecimiento y de desarrollo interno que la mujer puede aprovechar. Son frecuentes las crisis durante este período, tanto personales como de pareja; se suceden los momentos de confrontación, pero una vez que las aguas regresan a su cauce y recuperamos la calma podemos darnos cuenta de cuánto hemos madurado, de cuánto hemos crecido como individuos y como pareja.

El objetivo del embarazo es el parto, el nacimiento de un ser que llegará a compartir nuestras vidas, a maravillarnos y hacernos madurar; retarnos y en la mayoría de los casos ser nuestro espejo….
Cuando una pareja decide tomar las riendas de su experiencia y manejar su parto, encontramos que los dos trabajan en equipo durante las contracciones, la mayoría de los esposos—compañeros se convierten en aliados solícitos que están en la mayor disposición de proveer a la mujer lo que necesite para sentirse mas cómoda. Esto permite que las mujeres cuenten con un marco de seguridad necesario para concentrarse en su trabajo.

En un parto donde la consigna es el respeto a la fisiología, todos los presentes en el parto y sobre todo la persona que lo asiste, saben que la prioridad es permitir que la mujer se conecte con ella misma y siga su instinto; de modo que ella escoge la postura en que se encuentra mas cómoda, camina cuando lo necesita o descansa apoyada en alguna de las personas presentes, si ese es su deseo.
De esta manera, aumenta la diversidad de opciones pues cada mujer escoge cuidadosamente a sus acompañantes, dándose el lujo de preparar con antemano todos los detalles para tener el escenario listo a su gusto para recibir a su bebé.

Cuando la consigna es el respeto por la fisiología del parto, el / la asistente se preocupa de no intervenir si no necesita; no se imponen procedimientos de rutina y se utilizan alternativas como el soporte del periné con masaje y aceites para evitar la episiotomía, y así ahorrar molestias innecesarias a la mujer.

Además la mujer también sabe que tiene la libertad de optar por el agua para sentirse mas relajada. El agua caliente es una alternativa muy eficaz para el dolor de las contracciones; algunas mujeres reportan que es un alivio meterse en la regadera o en una tina, pues la molestia es menor. Otras de plano deciden quedarse dentro para recibir a su bebé….

El bebé esta con sus padres inmediatamente después del nacimiento, son las manos de sus papás y sus voces las que lo reciben y le dan la bienvenida…, lo acarician y masajean. Y el vientre de su madre es el lugar más caliente y acogedor para descansar después de nacer y reconocer el entorno….

Asumir la responsabilidad ante los eventos de nuestra vida inevitablemente nos lleva al crecimiento personal; ser los actores activos del nacimiento de nuestros hijos nos lleva a grandes avances en nuestra evolución interna.

Los hombres llegan a la paternidad de una forma fluida, naturalmente…, integrados con sus pequeños desde el primer instante y son muy activos a la hora de cuidar a sus bebitos….

Libertad para decidir, Derecho a la información

Contar con opciones como compartir en grupo lo que nos está pasando: nuestros temores, dudas, alegrías y descubrimientos….
Así los bebés perciben todo el amor que existe en un recibimiento cálido y amoroso, donde no hay prisas, ni carreras, ni voces altisonantes, ni nada que distraiga la atención de los papás hacia sus hijos. Me resulta fácil suponer que estos bebés serán niños contentos, seguros y sensibles; y tengo la certeza de que son seres que llegan a nosotros agradeciendo que los recibamos con conciencia….


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